COSAS QUE SÓLO PUEDEN PASAR EN SEVILLA
Persona-con-la-que-vivo (que es también persona-con-la-que-fui-a-Sevilla-a-pasar-el-puente) y yo estábamos tranquilamente tomándonos un montadito y una caña... Bueno, valeeee: varios montaditos y varias cañas.
La taberna era muy chuli (gracias por la recomendación, Gala) con una especie de gradas para sentarse.
Entonces... noté que alguien me llamaba, dándome golpecitos en el brazo.
Cuando me giré, vi esto:
... pero en niña.
-Dime, le dije. -Con la boca llena no se habla.
 -¡Yo no estoy hablando!, me defendí, poniéndome a su altura. Y seguí comiendo...
Volvió a llamarme. -¿Qué pasa? -¡Tienes que mantener la boca cerrada! Buenooooooooo...
Ignórala, me dije a mí misma. No entres en su juego. ¿¡Pero qué digo?! ¡Si no tiene ni seis años! Sí, pero a esas edades son muy listas. ¡Nooo! ¡No caigas en la trampa! ¿Ves? Está haciendo que te confundas. ¡Lauraaaa!
Vale. Después de esta enajenación mental, me empecé a sentir observada por la niña. Muy observada. Y pasó un minuto. Y dos. Y tres. Y volvió a llamarme.
-¡Ahora lo estás haciendo muy bien! -¡Muchas gracias!, dije con una sonrisa de oreja a oreja, feliz porque una niña de cinco años se hubiera dado cuenta de mis buenas maneras y educación en la mesa :-)
Y ahora, dos breves.
BREVE 1: el viernes fue la cena de Navidad del trabajo. Esto da para otro post. Lo titularé: La barra libre: las carga el diablo. O... Da igual lo que cobres a final de mes, ver "achispado" al jefe, no tiene precio.
BREVE 2: 13 de diciembre... ¡hoy cumplo 25 añitos! Regalos y felicitaciones aquí, por favor :) Y para celebrarlo, vamos con... ¡LA ÚLTIMA DE MI PADRE!
-¿Qué pensaste cuándo me viste por primera vez?, le pregunté a mi padre. -Pues la enfermera me dijo "¡qué niña más guapa!" y yo te miré, la miré a ella y le pregunté: "¿En serio esto es una niña guapa?" Es que yo te veía SÚPER FEA...
Genial...
-... pero entonces, siguió contándome mi padre, la enfermera se fue y apareció con otra recién nacida, y la puso a tu lado, diciendo "para que veas lo que es una niña fea". Y entonces pensé: ¡pues sí que es guapa mi hija, sí!
(Y así he seguido 25 años, claro, jajaja)
Cuando vio a mi hermana por primera vez dijo que "era la niña más bonita que había visto nunca". Según él, es que entonces "ya entendía de recién nacidos". Claro, claro...
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