(Tercer) Diario de una joven maniática

domingo 13 de diciembre de 2009
69. Tal vez mañana, a tu ventana, llame otro Príncipe Azul...
COSAS QUE SÓLO PUEDEN PASAR EN SEVILLA

Persona-con-la-que-vivo (que es también persona-con-la-que-fui-a-Sevilla-a-pasar-el-puente) y yo estábamos tranquilamente tomándonos un montadito y una caña... Bueno, valeeee: varios montaditos y varias cañas.

La taberna era muy chuli (gracias por la recomendación, Gala) con una especie de gradas para sentarse.

Entonces... noté que alguien me llamaba, dándome golpecitos en el brazo.

Cuando me giré, vi esto:


... pero en niña.

-Dime, le dije.
-Con la boca llena no se habla.


Yo no estoy hablando!, me defendí, poniéndome a su altura. Y seguí comiendo...

Volvió a llamarme.
-¿Qué pasa?
Tienes que mantener la boca cerrada!
Buenooooooooo...

Ignórala, me dije a mí misma. No entres en su juego. ¿¡Pero qué digo?! ¡Si no tiene ni seis años! Sí, pero a esas edades son muy listas. ¡Nooo! ¡No caigas en la trampa! ¿Ves? Está haciendo que te confundas. ¡Lauraaaa!

Vale. Después de esta enajenación mental, me empecé a sentir observada por la niña. Muy observada. Y pasó un minuto. Y dos. Y tres. Y volvió a llamarme.

Ahora lo estás haciendo muy bien!
Muchas gracias!, dije con una sonrisa de oreja a oreja, feliz porque una niña de cinco años se hubiera dado cuenta de mis buenas maneras y educación en la mesa :-)

Y ahora, dos breves.

BREVE 1: el viernes fue la cena de Navidad del trabajo. Esto da para otro post. Lo titularé:
La barra libre: las carga el diablo.
O...
Da igual lo que cobres a final de mes, ver "achispado" al jefe, no tiene precio.

BREVE 2: 13 de diciembre... ¡hoy cumplo 25 añitos! Regalos y felicitaciones aquí, por favor :)
Y para celebrarlo, vamos con... ¡LA ÚLTIMA DE MI PADRE!

-¿Qué pensaste cuándo me viste por primera vez?, le pregunté a mi padre.
-Pues la enfermera me dijo "¡qué niña más guapa!" y yo te miré, la miré a ella y le pregunté: "¿En serio esto es una niña guapa?" Es que yo te veía SÚPER FEA...

Genial...

-... pero entonces, siguió contándome mi padre, la enfermera se fue y apareció con otra recién nacida, y la puso a tu lado, diciendo "para que veas lo que es una niña fea". Y entonces pensé: ¡pues sí que es guapa mi hija, sí!

(Y así he seguido 25 años, claro, jajaja)

Cuando vio a mi hermana por primera vez dijo que "era la niña más bonita que había visto nunca". Según él, es que entonces "ya entendía de recién nacidos". Claro, claro...

posted by LauraConChocolate @ 10:55   25 comments
domingo 22 de noviembre de 2009
68. Te miro y es sin que se note...
LAURA:
(Suspicaz) Mmmmm... parpadea la antenita, mmmm... extraño... mmmm... interesante..., ajá... comprendo...

PERSONA-CON-LA-QUE-VIVO:
(Extrañado) ¿Qué dices?

LAURA:
(Enfadada) ¡Se nos ha estropeado el teléfono!

%&$"!##·%&&: insultos varios e improperios dirigidos hacia compañía-de-teléfono.

Persona-con-la-que-vivo intenta hablar.
No! ¡No les defiendas!, digo yo. ¡Pagamos 52,20 euros todos los meses, y cuando no se estropea el wifi, se estropea el wafo! (forma de hablar, wafo no existe como término)
-A lo mejor NO han sido los de "compañía-de-teléfono", consigue decir persona-con-la-que-vivo.

Pero no le escucho. Yo ya estoy a lo McGyber, tal y como aprendí de mi padre, y prácticamente haciendo el pino-puente debajo del sofá para comprobar que todos y cada uno de los cables funciona correctamente.

-Déjame comprobar una cosa, vuelve a decir persona-con-la-que-vivo. ¡Mierda! ¡Me lo imaginaba!

Y me enseña un cable, concretamente el transformador de nuestro teléfono, PARTIDO EN DOS.

-¿Qué... qué significa esto?, pregunto yo.

Pero es una pregunta absurda. Los dos sabemos lo que significa. Significa esto:

(ñam, ñam, voy a roer el cable del teléfono de estos panolis... Como tengo cara de buena, nadie sospechará de mí...)

(mmmm, ¡qué rico estaba! A ver si dejan de darme pipas sosas y se enteran de que a mí lo que me mola de verdad es el cobre y el plástico, ¡ñam!)

-¡Lo han vuelto a hacer! ¡Los jerbos nos han roto el teléfono OTRA VEZ! (que, contestando a los comentarios, no es que les dejemos sueltos por la casa. Simplemente a veces, y en teoría bajo vigilancia, les dejamos que den paseos por la mesa del comedor... pero saltan de la mesa y se meten donde quieren, malditos... :p)

Efectivamente. El año pasado. También en el mes de noviembre. También la tercera semana. Esto es muy raro... ¿qué traman estas pequeñas ratitas, qué traman? Estaremos atentos y les vigilaremos con mil ojos. Algo se traen entre manos, o mejor dicho, entre patas.... Jum...
posted by LauraConChocolate @ 16:36   19 comments
domingo 8 de noviembre de 2009
67. Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo...
-¿Estás triste?, me pregunta persona-con-la-que-vivo.
-No... es que estoy leyendo algunos de mis posts antiguos, los de cuando estaba en Quinto de Comunicación Audiovisual y... ¡creo que he perdido la gracia al escribir en el blog! ¡Antes contaba cosas más divertidas!
-¡No! ¡LO QUE PASA ES QUE NO ESCRIBES!

Es verdad. Pero es que... ¡24 horas no son suficientes en un día para todo lo que tengo que hacer! Aunque hoy he sacado un ratito para contaros...

"La última de mi padre" (debería hacer una sección que se llamara así. Es más, desde hoy, queda inaugurada la sección... ¡La última de mi padre!)

(Gracias, gracias por los aplausos, chic@s)

El día que le dije a mi padre que el sábado por la noche no podría llamarle porque iba a salir con mis amigos, sólo hizo una pregunta:
-¿¿¿Y persona-con-la-que-vives???
-Bien, gracias.
-¡¡¡Que si sale con vosotros!!!
-Ah, no. Nos vamos a pasar toda la noche hablando de la tele en plan frikis y seguro que se aburre...
-Laura, Laura, Laura... ay, Laura, no hagas eso
..., se lamentaba, provocando que pudiera ver, a través del teléfono y a 350 km de distancia, su cara de pesar.
-¿Papá? ¿Has escuchado bien? ¿Te ha parecido entender que voy a envenarle o algo así? Sólo he dicho que voy a salir por la noche con mis amigos...

Y entonces habló la voz de la sabiduría, es decir, mi madre:
-Laura, no le hagas caso al papá, por favor. Ya sabes que es muy raro. Pa'que veas: a mí no me deja salir a cenar con mis amigas del gimnasio...
-¿Cómo que no?,
protesté yo.
-¡Claro que la dejo!, se defendió el acusado.
-¡No, no me deja! ¡Y lo hace porque dice que me voy a enrollar con otro!


Madre mía. Mis padres ya no tienen edad de enrollarse entre ellos, como para enrollarse con otros, jajajaja, jajajajajaja (perdón) Jajajajaja, ay, qué bueno.

Sigamos.

-¡Mamá! ¿En serio crees que el papá piensa que quieres enrollarte con otro?
-¡No lo pienso!,
añadió el causante de la disputa. Es más, ¡OJALÁ SE LIARA CON OTRO HOMBRE!
-¿¿¿CÓMOOOO???
-¡Pues claro! ¡Qué más quisiera yo que mis hijas tuvieran dos padres!
-Madre mía... Papá, la poliandria es ilegal en este país y en esta época...
-¡Es verdad, Laura! Con la de problemas que hay en la vida, si tuviérais dos padres Cris y tú tendríais más facilidades.
-¿Qué problemas?
-Informáticos, por ejemplo.

Genial. Estoy muy confundida. Mi padre quiere que tenga otro padre (¿?) para que me instale el Linux o me formatee el ordenador. Es extraño, lo mires por donde lo mires.

Pero mamá, si finalmente accedes a sus deseos y decides entregarte a esta vida de lujuria y desenfreno, no te preocupes porque el otro sepa informática, en serio. Valora más otros detalles que nos harían más felices a todos, como una cuenta corriente con muchos ceros, un piso de 200 metros en el centro de Madrid o un enchufe de por vida en el trabajo de mis sueños. Yupiiiiiiiiii.

posted by LauraConChocolate @ 12:30   26 comments
domingo 27 de septiembre de 2009
66. Y tú que nunca parabas de reír...
Un poco de todo...

En Berlín:

Berlín es una ciudad muy bonita, pero los alemanes hablan muy raro. Así como sin vocalizar...

Cuando llegamos al hotel, el recepcionista empezó a soltarnos el típico discurso de bienvenida y papeleos varios. El buen hombre llevaba ya varios minutos hablando a nuestras caras desconcertadas, cuando persona-con-la-que-vivo no pudo reprimirse y estalló:

-In English, please!!! (¡en inglés, por favor!)

-Schhhuuuu, le dije dándole un codazo. ¿En qué idioma crees que nos está hablando?

Ahora, que yo tampoco me quedé corta:

Cafetería berlinesa. Pido un café con caramelo. Tras mucho esfuerzo idiomático, consigo elegir el tipo de café y el tamaño, pero la camarera entonces lanza una pregunta a traición, donde más duele:
-Hot or cold? (¿frío o caliente?)

Lo dijo tan rápido que ni la entendí, así que me quedé mirando su cara de expectación sin saber qué contestar. Y entonces añadí:
-¿Cuál es la diferencia?, en mi idioma natal.

Se quedó a cuadros.

El último día, la cosa no había mejorado. Cuando recogimos las maletas y pasamos por recepción para abandonar el hotel, yo estaba preparada para decir "no" a todo (¿párking? No. ¿Minibar? No. ¿Desayuno? No) Sin embargo, el recepcionista se salió del guión:
-¿Habéis estado cómodos?, preguntó con su inglés de Harvard.

Ya tenía yo los labios cerrados a punto de pronunciar el "no" que tanto había ensayado, cuando persona-con-la-que-vivo se me adelantó: Yes, yes...

¡Menos mal!

En casa:

Cuando después de un mes alejados de la civilización madrileña regresamos a casa, nos dimos cuenta de una cosa: la vecina alias la loca, nos había echado MUCHO, MUCHO, MUCHO de menos.

Harta de no conseguir captar nuestra atención, la señora lo intentó todo: esperarnos alrededor del ascensor, hacer ejercicios matutinos delante de nuestra puerta, fingir que tenía que regar las plantas justo cuando salíamos de casa... Y entonces se le ocurrió un método infalible: decirnos algo que no pudiéramos ignorar. Y eso hizo.

-Pues... empezó, la policia ha estado aquí preguntando por vosotros.



-¿Ah, sí?, dije yo. ¡Pues que vuelvan!

Pobre mujer, ya no sabe qué hacer para que le hagamos caso.

En mi "otra" casa, la de Valencia.

-Laura, me dijeron mis padres. A Cristina le han dado el traslado, ¡vuelve a Valencia!
-¡Qué bien! Me alegro un montón por ella.
-Se va a quedar con tu habitación.


Y más o menos, este es un resumen del último mes de mi vida. Me dejo detalles como el descubrimiento de que tengo las córneas planas (fíjatetú) y mis lentillas cuestan una pasta, pero si pasar once horas al día fuera de casa no iba a servir para darme caprichitos, apaga y vámonos ;)

posted by LauraConChocolate @ 15:23   24 comments
jueves 20 de agosto de 2009
65. Pero puedo dibujar el mar en tu espalda...
Resumir 17 días (huaalaaa, son un montón) de cámping en un solo post es muy difícil, a no ser que haga un post eterno de 341 párrafos y... eeeh, no está mal la idea... jum. ¡Que no! Calma, podéis seguir leyendo, que seré breve.

El caso es que para sintetizar he decidido destacar los más representativos y singulares...
¡MOMENTOS CAMPISTAS!

Momento 1.
Primera noche. Persona-con-la-que-vivo y yo nos metemos en la tienda dispuestos a dormir.
-Laura...
Silencio.
-Laura...
Silencio.
-¡Laura!
-¿¡Qué?!
-¡Parece que durmamos en un ataúd!
Rediós. Y eso que somos dos personas en una tienda de cuatro...

Momento 2.
Segunda noche. "Algo" respira muy cerca de nosotros. Salimos asustados de la tienda y vemos un perro del tamaño de un ponny, que nos mira desafiantes.

-¿Qué... qué hacemos? Bueno, tranquilo, podría ser peor, podría ser un lobo, un jabalí, un... ¡agh! ¿Por qué se pone a correr a nuestro alrededor? ¿Eso significa que quiere comernos?

Así que me metí en la tienda a toda leche y cerré la cremallera, dejando a persona-con-la-que-vivo solo ante el peligro. No sé qué ocurrió. A la mañana siguiente, afortunadamente seguía con vida.

Momento 3.
Vemos a una niña paseando a un perro. Persona-con-la-que-vivo y yo nos miramos estupefectos. ¡Es el perro que nos dio el susto! La niña se da cuenta de que nos hemos fijado en el animalillo y entra en nuestra parcela. La llamaremos la-niña-del-perro. Será muy importante porque vendrá a verme todas las noches. Y digo bien, "verme", porque ignorará a persona-con-la-que-vivo y a toda mi familia y sólo me hablará a mí. Miedo.

Momento 4.
La-niña-del-perro en nuestra parcela.
-Tengo el mismo móvil que tú, dice.
-Ah...
-¡Y la misma tienda!
-Jum.
-¡Dentro de poco tendré tu aspecto!
¿Eing?

Momento 5.
La-niña-del-perro en nuestra parcela.
-¿De dónde eres?, pregunta.
-De Valencia, pero vivo en Madrid.
-Ah... ¿por qué?
-Trabajo allí.
-Ah... ¿en qué?
Se lo digo.

La niña-del-perro se pone a gritar y se va corriendo.

Momento 6.
La niña-del-perro y toda su familia en nuestra parcela.

-¿En serio trabajas en archiconocido-programa-de-televisión?
-Sí...
-¡Somos fans!
Grititos varios. Preguntas miles. Felicitaciones diversas. Yo halagada, no vamos a negarlo.

Momento 7.
Varios chicos holandeses en la parcela de al lado.

-Qué raro que sean tan calmados, apunto yo.
-Ahí tienes la explicación, dice mi padre. Están fumando porros.
-Ah, pero... ¿los porros relajan?
Silencio incómodo.
-¿O activan?
Silencio incómodo.
-¿Eh?
-¡Pero vamos a ver! ¿¡En serio tengo una hija tan pánfila que nunca se ha fumado un porro!?
Lalala...

Momento 8.
La niña de cinco años de la parcela de al lado se pone a cantar. Reproducto literalmente:
"Me huele el chocho a culo, me huele el chocho a caballo, me huele el chocho a mierda".

Que alguien le cambie los pañales, por favor.

Momento 9.
La abuela de la niña con problemas de olores "ahí" dice:

-Pues llevaba cuatro días sin cagar... y hoy ya he cagado dos veces.

Hay que ver lo escatológica que es esta familia, oye.

Momento 10.
Te puedes emborrachar con medio vasito de sidra. Doy fe.

Mis padres y persona-con-la-que-vivo, que habían tomado lo mismo, no podían creérselo.

-lgfoakflals... ¿gor gué godo ga gueltaaaas? ¡Subidón, subidón!

Nadie entendíamos qué había pasado.
Miergaaaa!, comprendí yo. ¡La gastilla! ¡Ha sigo la gastilla! ¡Greo gue no guedo gomar alcohol con guesas gastillas!
(Pastillas. Mezclas fatales. No volverá a repetirse. Y no, no pienso deciros qué pastilla es, que os veo las intenciones)

Momento 11.
-Voy a tirar la barbacoa, dice mi padre el último día. No tengo sitio para guardarla y el año que viene podemos comprar otra.

Tiramos la barbacoa. 5 minutos después, una chica pasa por la calle dispuesta a tirar su barbacoa por el mismo motivo.

-Creo que voy a coger esa barbacoa, dice mi padre. Es más buena que la nuestra...

Dos minutos después, teníamos otra vez barbacoa. Yo influí en la decisión, pero no cuenta, estaba borracha.

Momento 12.
Para los fans de mi padre, aquí va una recopilación de sus mejores perlas lingüística soltadas estos días.

-Kiwich (kiwi)
-Chichólo (gigoló)
-Chow (show)
-Mañana hacemos ayunas (ayuno)
-Romaning (roaming)
-Brutú* (bluetooth)

*Lo niega y afirma que lo dijo así para provocarme. Dice que sabe de sobra cómo se dice: se dice blatú.

En fin, que lo hemos pasado GENIAL y han sido unos días fantásticos que recordaré hasta que vuelvan a repetirse. Sólo tengo dos traumas/inquietudes:
1. ¿Por qué el moreno no puede durar siempre?
2. ¿Por qué los socorristas ya son más jóvenes que yo? Me he sentido mayor dándome cuenta de que mi vida estaba en manos de pipiolos de menos de veinte años...
posted by LauraConChocolate @ 16:15   35 comments
sábado 1 de agosto de 2009
64. Tú eres un beso sin rumbo y yo un corazón sin respuesta...
-¡Otra vez aquí!, me quejé ante persona-con-la-que-vivo. Me da la sensación de que me paso media vida en este sitio.
Pero serás exagerada!
-¡Que sí! Mira, voy a contar todas las veces que he venido: uno, cuando lo de la garganta; dos, cuando lo de la espalda; tres, cuando vine a pedir cita para el análisis; cuatro, cuando me hicieron el análisis; cinco, seis y siete, cuando vine tres veces a por los resultados y no estaban...
Eh, mira, un gatito!- fue su respuesta. ¿En qué momento habría dejado de prestarme atención?

Como la Seguridad Social no se caracteriza precisamente por su rapidez, nos pusimos a hablar, hasta que llegados a un punto...
-Lauraaaa, schuuuuuu, dijo persona-con-la-que-vivo.
-¿Qué?
-¡Deja de reírte! ¡Que así no parece que estés enferma!
-¿No?
-¡No!

Jops. Pues vaya rollo...

Y ahora viene lo importante: ¿qué hacía una chica como yo en un lugar como Urgencias?

Pues yo os lo digo: tenía un Cuerpo Extraño No Identificado (de ahora en adelante C.E.N.I) en el ojo.

La cosa sucedió tal que así:

Sábado por la noche. Algo impacta contra mi ojo izquierdo.
-Jum... algo me molesta por aquí dentro...
Yo no te lo miro!, dijo persona-con-la-que-vivo, que te pones como una loca cuando te toco los ojos.

¡No te fastidia! El ojo es algo muy delicado y los míos MÁS. Que alguien que no tiene ni idea curiosee por ahí, ¡no mola!

Al día siguiente la molestia seguía invencible:
-Persona-con-la-que-vivo, no sé si deberíamos ir a la piscina... o a Urgencias, porque sigo mal del ojo.

Vale, ganó la piscina. A ver, ¿qué queréis? ¡No puedo pasar un domingo en el médico! Es antinatural...

Eso sí, antes pasamos por la farmacia.
Persona-con-la-que-vivo en bañador y clanchas, yo con un vestido playero que dejaba asomar el bikini. Y la bolsa con las toallas. Y oliendo a crema solar. Qué pintas...
-¡Hola! Mira, dije al tiempo que le plantaba el ojo en la cara del farmacéutico. Creo que se me ha metido algo y me duele...

Nos miró como diciendo: "estos locos me van a vaciar todos los jarabes en el suelo y se van a dar un baño aquí mismo". Sin embargo, sólo me recomendó que fuera al médico porque los ojos son muy delicados, y que hasta entonces, me echara suero.

Y el suero me lo eché, pero al médico no fui.

Cuando el lunes me desperté y seguía sintiendo como si tuviera un campo de tierra metido en la retina, supe que tenía que tomar una decisión: me fui a trabajar como si nada.

Hasta que por la tarde, cuando todo el mundo me había reñido por no ir al médico, incluido el jefe, cogí el autobús, luego el tren, luego el metro y luego otro autobús (¿qué pasa? Si quieres vivir en una gran ciudad, esto es lo que hay), quedé con persona-con-la-que-vivo y para el ambulatorio que nos fuimos.

Cuando la doctora me dijo que me sentara en la camilla, empecé a asustarme. ¡Yo no pensaba que fuese a inspeccionarme el ojo! Creía que recetándome unas simples gotitas...

¡Ja! No voy a entrar en detalles porque no quiero ser desagradable, sólo diré que el C.E.N.I estaba metido dentro del párpado superior y la muy valiente consiguió sacármelo y enseñármelo. El proceso mejor no lo comentamos.

Después me hizo unas pruebas para comprobar que el C.E.N.I no había dañado la córnea (muy placenteras también, ejem...) y... ¡quedé como nueva!

Con ganas de estamparle un beso en toda la mejilla, salí de la consulta y volvimos a casa. El C.E.N.I, que resultó ser una partícula negra muy fea, se había quedado en una gasa, olvidado en la consulta de un ambulatorio. ¡Bien!

P.D- Ya estoy oficialmente de vacaciones. Mañana empieza la aventura campista (de cámping, no de Camps, por favor) Prometo volver con muchas anécdotas. Hasta entonces, sed buenos. Muchas gracias por vuestra compañía y vuestros comentarios. Se os coge cariño.

posted by LauraConChocolate @ 12:24   15 comments
sábado 18 de julio de 2009
63. Pon carita de pena, que ya sabes que haré todo lo que tú quieras...
Hace poco, fui a pasar un fin de semana a la tierra que me vio nacer, Valencia.

Cuando bajé del tren, ya en Madrid, persona-con-la-que-vivo me miró asustado:
-¿¿¿Qué te ha pasado??? ¿Has estado en una guerra? ¿Has recogido cangrejos en Alaska? ¿Has servido de cebo de pirañas asesinas?
-¿Lo dices por los arañazos de mis piernas?, -pregunté yo-. No te preocupes. Me los hice yendo a la playa con mi padre.

Retrocedamos: unas horas antes...

-Laura, -dijo mi padre al bajar del coche. Creo que si en vez de ir por el caminito por donde va toda la gente nos metemos por este atajo, llegaremos antes.

Pero no llegamos antes, aunque podría haber sido peor: podríamos haber llegado sin vida. Una multitud de plantas y hierbajos asesinos nos impedían avanzar. Cuando me quise dar cuenta, estaba rodeada de matorrales con pinchos que se pegaban a mi piel.

Fuimos esquivando vegetación, hasta que con sudor y sangre, y no es ninguna licencia literaria, conseguimos llegar a la playa. No sabía que Valencia podía ser tan peligrosa. Tardamos tanto que creía que perdería el tren de vuelta. Y eso hubiese sido imperdonable, porque...

Avancemos: unas horas después...

Me senté en mi asiento de clase turista de Alaris y saqué un libro y el mp4. Levanté la vista y grité:
-¡¡¡Primo Pacoooo!!!

¿Qué probabilidades hay de coincidir con un familiar a quien apenas ves, a pesar del enorme cariño que le tienes, en un mismo tren? ¿Y en un mismo vagón? ¿Y en un mismo asiento? Alucinados ante la casualidad, empezamos a hablar y a ponernos al día de nuestra vida durante las tres horas y media del trayecto, que pasó volando.

Como volando también está pasando este mes de julio, porque...

Retrocedamos: un año y tres meses antes...

Un año y tres meses antes entré a trabajar en archiconocida-productora-de-televisión. Estoy encantada, el trabajo me fascina y las cocineras me miman mucho: me guardan el gazpacho porque a las horas a las que yo puedo subir a comer, por no quedar, no quedan ni cubiertos. Pero llevo desde mayo de 2008 sin vacaciones y teniendo en cuenta que estamos en julio de 2009, no hace falta que diga cómo me siento, podemos ahorrarnos las palabrotas :p

Cuando me dijeron que tenía un mes ENTERO de vacaciones, todo agosto, no me lo podía creer. ¿Y por qué julio está pasando tan rápido si el mes de vacaciones es el que viene? Pues porque la motivación de las vacas hace milagros. Y es que en agosto...

Avancemos: unas semanas después...

-Persona-con-la-que-vivo, si te digo que pasemos unos días en un cámping en la playa, ¿tú qué me dices?
-Mosquitos.
-¿Y qué más?
-Espalda destrozada.
-¿Y qué más?
-Hongos en los pies por las duchas comunitarias.
-¿Y qué más?
-Calor.
-¿Y qué más?
-Compartir mi comida con las hormigas.
-¡Bien! ¡Sabía que te gustaría el plan! ¡Nos lo vamos a pasar fenomenal!


Y así fue cómo le "convencí". Creo que la estancia de persona-con-la-que-vivo en un cámping puede ser realmente divertida, sobre todo para los demás.

Espero que lo supere, sobre todo porque semanas después, tendrá que enfrentarse a su otro miedo: volando voooy, volando vengoooo. Y es que... ¿qué sería de unas vacaciones sin un viajecito al extranjero? Durchaus nicht...

posted by LauraConChocolate @ 14:55   23 comments
domingo 14 de junio de 2009
62. Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres...
Después de varias semanas de pánico, un gasto económico considerable en dientes de ajo y un lugar en mi bolso para una buena estaca, por fin he perdido el miedo a los vampiros. Los resultados de mis análisis de sangre ya están, y todo muy bien, muchas gracias ;-)

Sin embargo, qué poco dura la tranquilidad en casa del miedoso. Y es que ahora le tengo terror a una especie mucho peor que los vampiros: MI VECINA. O como la conocen en toda la Comunidad, "la loca". Nada bueno puede esconderse tras ese mote...

Y aunque intento evitarla, saliendo de casa como si tuviera prisa o dando algún rodeo si veo que se aproxima al portal, a veces es, simplemente, inevitable cruzarme con ella.

Como el otro día...

Desde que la vi en el portal con su maleta -siempre que sale un rato se lleva sus pertenencias para que nadie se las quite, como si hubiera alguien en este mundo capaz de atreverse a entrar en su casa...- supe que nada bueno podía pasar.

Y efectivamente, nada bueno pasó. Al menos para mí, claro, porque ella tuvo entretenimiento y contacto con seres humanos normales, yo, durante UNA HORA.

Todo empezó de forma muy extraña:
-Unos niños me han roto las gafas y me han llamado "gilipollas".
Casi se me escapa una risita, pero me contuve y sólo dije:
-Si es que los niños...
-¡Y "gilipollas" para mí es un piropo! ¡No me pueden decir nada mejor! ¿Tú sabes lo que significa "gilipollas"?
-¿Flor? (os prometo que me salió así del alma. Entre que ella decía un piropo y yo estaba pensando que tenía que regar las petunias...)
-¿Eing? ¡Gili en inglés es "no tienes" y pollas ya sabes lo que significa!
¡Claro! Ahora gilipollas viene del inglés, pero sólo las cuatro primeras letras.
-Hombre, yo algo de inglés sé, y "no tienes" no se dice así...

Me miró patidifusa, como si fuese a lanzarme rayos asesinos a través de sus pupilas, y yo me grité a mi misma:
-¡Tontaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¿Es que todavía no sabes que a los locos -y a los jefes- hay que darles siempre la razón?

-En esta Comunidad están todos fatal de la cabeza, dijo después.
Y usted es la prueba de ello, ejem.
-Por ejemplo, la de aquí al lado tiene una hija que no es su hija...
-¿No?
-¡No! ¡La ha robado!

Ya... entiendo... ¿y eso lo supo antes, o después de tomarse aquellas pastillitas...?
-Y además es... ¿cómo se llaman los que tocan el churri churri a los niños?
-¿Pederasta? (Madre mía...)
-¡Pues eso es lo que es!

Quiero irme de aquí, quiero irme de aquí...


-Pues una vez yo te vi hablando con "la Barbie" y parecíais muy amiguitas...
-¿Quién es "la Barbie"?

-¡Esa señora que va siempre tan puesta!
Pues como no sea de droga...
-Ah... no caigo.
-¡Sí que sabes quién es porque os vi hablando el día tres de junio del año pasado!

Ahora sí que quiero irme y no volver nunca más...



-Aunque la peor es la vecina del fondo, ésa de ahí...
-Pero no grite, mujer...
-¡Si da igual! Bueno, pues esa, ¡una lagarta! ¡Se pasaba el día invitando a copas a marido, que en paz descanse!
Si esa señora se puede ni mover... que la tuvimos que rescatar el día que se cayó en la bañera (sí, tengo pendiente esta historia)
-Aunque a mí me daba igual, ¡que yo no soy celosa!

-Yo sé que debo mucho dinero a la Comunidad...
Anda, por fin algo interesante...
-¡Pero es que nos toman el pelo! Porque no me creo yo que la UHF cueste catorce mil pesetas. ¡Eso como mucho son 800!
¿¿¿Quééé??? ¿La última vez que esta mujer se dignó a abrir un recibo todavía vivíamos en las pesetas?


-Bueno, y la gripe esta nueva, ¿qué?
Ay, nooooo...
-¡Que no entiendo cómo la gente sigue comiendo cerdo! ¡Y pollo! ¡Y conejo! ¡Y vacas locas! ¡Así claro que se mueren!
No quiero ni imaginarme en qué consistirá la dieta básica de esta mujer...


-Pues yo creo que estos edificios de aquí los van a tirar...
Claro, claro.
-... y van a construir pisos más grandes para todos.
¡Claro que sí! ¡Que está la vivienda ahora como para regalarla! Y me han dicho que a los mayores de 18, también nos van a regalar un descapotable rojo y unas vacaciones en Punta Cana. ¡Tomaaaa!

Pero sin duda, el momento más incómodo, fue cuando dijo...

-Me miras cómo si pensaras que estoy loca...
¿Tanto se me nota?

En fin... necesito dejar la mente en blanco durante unas cuarenta horas y olvidar este episodio...
posted by LauraConChocolate @ 16:16   27 comments
sábado 30 de mayo de 2009
61. Os levantasteis y al salir, desde la puerta creo que te vi, girar la cara y sonreír. Guiñaste un ojo y después os perdisteis por Madrid...
Los vampiros existen.

No lo sé porque haya leído la saga de Crepúsculo (que no), ni porque esté enganchada a True Blood (que sí).

Lo sé porque se han bebido mi sangre.


He tardado en descubrirlo, pero ahora ya no tengo ninguna duda. Llevo dos semanas yendo al médico a recoger los resultados de los análisis y siempre me encuentro con la misma respuesta:
-Todavía no están... es que los han mandado a tal hospital... es que tal hospital está de obras y...

¡Ja! A mí no me engañas, doctor. Has vendido mi suculenta sangre a un vampiro y nunca jamás voy a recuperarla.

Sobre quién es el vampiro, tengo dos sospechosos: las dos señoras que en mis dos visitas al ambulatorio en busca de mis resultados, han intentado interactuar conmigo en la sala de espera.

VISITA 1. SEÑORA 1. LA IMPORTANCIA DE DEJAR PREPARADA LA COMIDA LA NOCHE ANTERIOR.

Llegué a la consulta con diez minutos de antelación y enseguida se me acercó la mujer. En aquel momento no le vi aspecto vampírico, pero ahora que lo pienso, seguro que rondaba los 200 años.

-¿A qué hora te han dado?, preguntó.
-A las 8.55.
-Ah... pues si no te importa, voy a pasar antes.
-¿Perdón?
-Sí, sí, es que hoy tengo invitados a comer y tengo que preparar un montón de cosas, y...

En pleno discurso y ante mi atónita expresión, el médico abrió la puerta y me llamó. Ella se adelantó corriendo para contarle su rollo, pero el hombre de la bata blanca fue tajante:
-Sí, sí, claro, claro. Venga Laura, pasa.

¡Tomaaaaa! ¡Tomaaaaaaa! ¡Y devuélveme mi sangre, traidora!

VISITA 2. SEÑORA 2. LA IMPORTANCIA DE SER UNA COTILLA.

Llegué igual de puntual que la vez anterior y me senté al lado de otra señora. Craso error, pero no iba a quedarme de pie. Además, ingenuamente pensaba que podría ponerme a leer. En aquel momento, esa mujer no parecía una vampira, pero por la dentadura, bien podría serlo.

-¿Llevas la chaquetita al revés?, me preguntó. (En serio, ¿qué le pasa a la tercera edad en este barrio?)
-No, es así...
-Ahhhh, que es así modernita. Es que te había visto estas costuras y pensaba que estaba al revés. Pero ya veo, ya, que vas muy moderna tú.
(Sí, una fashion víctim soy ahora, no te digo...)

Y me habló de su vida, del poco tiempo que dedicaban los médicos a los pacientes... hasta que entré en la consulta y me dijo el médico, por segunda vez, que los análisis no estaban.

-¿Qué no están? ¡¿QUE NO ESTÁN?! ¿A quién le has vendido mi sangre, eh? ¿A quiééééén? Y lo más importante: ¿no podemos ir a medias con los beneficios económicos?

En fin, el médico me pidió el teléfono para llamarme cuando estuvieran, pero... ahora me doy cuenta del terrible error que cometí. Va a darle mi número al vampiro que se está bebiendo mi sangre, y entonces me localizará...

... y vendrá a por el resto. Pero no os preocupés, he tomado medidas. Persona-con-la-que-vivo dice que últimamente me huele el aliento... pero no es eso. Es que llevo siempre escondido en el bolsillo unos dientes de ajo...

posted by LauraConChocolate @ 12:54   19 comments
sábado 16 de mayo de 2009
60. Que es preferible nadar en quimeras a esperar en la orilla...
ESCENA 1. Interior, día.

Suena el despertador. Laura pega un grito.
Nooooooooooooooooooo! ¡Nunca volveré a hacerle caso a mi madre!

ESCENA 2. Interior, día.

Un mes y medio antes.
-Laura, dijo mi madre por teléfono. Quiero que te hagas un análisis de sangre en Madrid, porque blablablabla.
Noooooooooooooooooooooooooooo!

ESCENA 3. Interior, día.

Laura llega a su edificio y abre el buzón. Se encuentra con publicidad del Telepizza. Y esto:

Acompañado de una nota: Cariño, no te sientas obligada, pero si te animas a hacerte el análisis en Madrid, esto es lo que tienes que llevar.

Definitivamente, mi grito de "noooo" sonó poco convincente...



Entonces lo vi todo claro: tengo 24 años, he sobrevivido a una reunión de vecinos, me he quedado atrapada en un ascensor, conseguí salir ilesa de los barrios marginales de Lisboa, y con trece años estuvieron a punto de captarme en una secta (puedo explicar esto próximamente) ¿De verdad no puedes atreverte a hacerte un análisis de sangre tú solita?

-Persona-con-la-que-vivo, ¿tú me acompañarías al ambulatorio a hacerme un análisis?
-Sí.
-Hecho.

(Vale, ya sé que no es "sola" exactamente, pero por algo se empieza)

ESCENA 4-20. Interior, exterior, día, tarde, noche.

Diversos y variados momentos dramáticos de "¡horrorrrrr!", "¡voy a morir!", "¿por qué yo?", etc.
ESCENA 21. Interior, día. (Muy de día...)

Llega el día D. (Del análisis De sangre)

Volvemos a la escena 1.
El despertador suena muy temprano.
-Mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Así que así es exactamente como suena la muerte, comprendo yo.
Persona-con-la-que-vivo desayuna mientras yo miro mis bracitos: lo siento, chicos, uno de vosotros dos será el elegido. No me lo tengáis en cuenta. Os compensaré en verano poniéndoos morenitos.

Escena 22. Interior, día.

Llegada al ambulatorio.

Laura se queda parada delante la puerta. Persona-con-la-que-vivo tiene que arrastrarla.
-Vaaaaamos...
-¡Nooo! ¡Quiero ir a comer Lacasitos y a tirarme por el tobogán de ese parque, no quiero ir a pincharme!
-¿Cuántos años tienes?
...

Escena 23. Interior, día.

La sala de espera.

Laura observa a los señores que están delante de ella y pide turno.

Y entonces...
-Así que voy detrás de usted, ¿no? (...) Muy bien. Yo es que verá, tengo un pequeño problemilla. Vamos, que me suelo marear. Aunque si me tumban en una camilla no pasa nada. ¿Usted cree que habrá camillas? Porque si hay camillas, yo tan tranquila. Ahora, que si no hay camillas... ¿entonces cree que podré tumbarme?

Persona-con-la-que-vivo me mira atónito.
-¿Qué pasa? ¡El primer paso para superar un problema es reconocerlo!

ESCENA 24. Interior, día.

La directora Trunchbull.

Una mujer tal y como la del dibujo (directora del colegio de Matilda, libro recomendadísimo -sobre todo si tienes diez años-) se asoma por la puerta.




-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!, me dan ganas de gritar. ¡Dime que esa mujer no es quien va a pincharme!

Persona-con-la-que-vivo me mira preocupado.
-Uf... espero que no... venga, tranquila.
-¡AAAAAAAAAAAAAAGHHHHHHHHH! ¡Que esa mujer es capaz de sacarme sangre sin usar aguja!

Entonces la directora Trunchbull habla, perdón, grita:
-¡Traed todas las orinas!

¡Uf!, esta sólo le dedica a coger pis (por fin entiendo por qué tiene esa mala leche)

-¡Menos mal!, reconoce persona-con-la-que-vivo. Hasta yo estaba asustado...

Escena 25. Interior, día.

-Ya te toca a ti, me dice una chica. ¡Suerte!

Laura entra en la sala de los horrores.

Escena 26. Interior, día, y sangre.

Laura suelta el discurso que traía aprendido:
-Buenos días. Me suelo marear, así que si pudiera tumbarme en una camilla...
-¡Pues vamos a la camilla!


Me tumbo, y persona-con-la-que-vivo dice:
-Tú mírame a mí.
-¡No puedo! ¡Tengo que tener los ojos cerrados!
(manías...)

Y hablando de la vida en general y del valenciano en particular, pasó el mal trago.

Así de fácil.

¡PRUEBA SUPERADA! Me porté como una campeona :)

Escena 27. Interior, día.

Laura está sentada en la mesa de un bar. Persona-con-la-que-vivo llega con una taza de chocolate y varios churros.

¡Esto compensa cualquier sufrimiento!

Así que chicos, siento si os ilusioné con el reparto de mis pertenencias... :)

posted by LauraConChocolate @ 18:43   20 comments
lunes 11 de mayo de 2009
59. Que no me falte ni una pizca de coraje...
... y nunca el título estuvo tan acertado.

Y es que... Hoy es un día trágico.



(Voz de Robot)Esta entrada está autoprogramada. Se publicará automáticamente el 11 de mayo a las 8:30 horas.

En ese momento yo no estaré sentada delante de mi ordenador (por desgracia). De hecho, no sé ni siquiera si estaré... en el mundo de los vivos.

Por esa razón he decidido dejar aquí mi testamento.

TESTAMENTO

-A todos los que no comprenden lo difícil que es para mí un análisis de sangre (he ahí la causa de mi defunción), no les dejo NADA. Sólo el deseo de que no tengan que pasar por este duro trago y no sepan lo que es sentir fenecer en una inmunda camilla.

-No poseo grandes bienes materiales, pero tengo un contrato hasta diciembre en archiconocida-productora-de-televisión que se lo dejaré a quien me envíe una prueba de guión y me haga reír. Ay, calla, que estoy muerta. En ese caso, el contrato es para el primero que lo pida.

-También tengo una notable colección de gafas de pasta de colores. Las dejo a repartir entre mis amigos miopes.


-Mis bolsos (unos cuantos) se los dejo a mi hermana, que siempre pierde el móvil y la cartera (supongo que por no llevar bolso).

-Mi ropa y mis botas (otras cuantas) las regalaré a quien prometa llevarlas con estilo, que para eso me las he comprado.

-Mi pijama, mi prenda favorita, se la dejo a persona-con-la-que-vivo. No porque le guste dormir con camisetas de Hello Kitty, sino porque así es como quiero que me recuerde: con mi pijamita, resguardada en el sofá, feliz, alejada de las agujas...

-Mis libros (95% chic lit), sin ninguna duda, son para ti, Sara, ya no creo que importe que arrugues las puntas.

-Mis plantas, que se han convertido en algo muy importante para mí desde que estoy en Madrid, son un regalo para mi madre y para la madre de persona-con-la-que-vivo. No sé por qué, pero las plantas son una cosa muy de madre.

-Los cuadros y los adornos quiero que persona-con-la-que-vivo los venda y se haga un buen viaje. Podéis comprarlos. Atentos a E-Bay. No seais roñosos. Me pertenecieron.

-Mi taladro, ay cómo lo quiero, es tuyo, papá. Gracias por enseñarme a poner estanterías. Las rubias seremos tontas, pero a mañosas no nos gana nadie.

-Mis peces son para vosotros, blogueros. Nadáis, como ellos, en el océano de la red, y además algunos también tenéis poca memoria. Les daréis de comer una vez al día, pero no recibiréis mucho cariño por su parte. Ya sabéis: lo importante es dar, no recibir.

-Mi cuerpo lo donaré a la ciencia. O a lo mejor a un museo.

En fin, parece que se acerca la hora de mi... análisis de san&$&@. Siempre se van los mejores. Recordadme con cariño. Y si os acercáis a mi tumba, perdonad que no me levante.

posted by LauraConChocolate @ 08:30   18 comments
domingo 26 de abril de 2009
58. Cuando él quería trabajar, ella le ataba una vez más: no te levantes, quiero tenerte a mi candela.
Micropost.

Ayer, seducida por una tentadora oferta, me presenté en mi óptica de confianza dispuesta a hacerme con unas nuevas gafas.

Éstas!, elegí sin dudar (son más monas...)
-Muy bien, dijo la óptica. ¿Quieres que te graduemos la vista?
-Hombre, no creo que me haya subido nada desde la última vez que me la gradué, pero ya que estamos...

Así que pasé a la sala.

-Vamos a ver qué tal ves con tu graduación actual. ¿Puedes decirme la línea de arriba?
-Con un poco de dificultad pero sí: a... z... w...
-Sí, muy bien, PERO SON NÚMEROS...


Glups...
posted by LauraConChocolate @ 12:48   22 comments
domingo 19 de abril de 2009
57. Y que el corazón pueda cumplir su oficio y ser tan imprudente como exija el amor.
-Lisboa en cinco momentos-

1) Volaré, uuoooooohhhh, cantaré, ooooooohhhh

Uno de cada seis viajeros tiene miedo a volar.

Yo, sinceramente, no puedo entenderlo. ¡¡¡Volar es lo mejor!!! ¡Subidón, subidón! A mí me encanta cuando el avión despega y sientes ese cosquilleo en el estómago, y también me gusta mucho estar en medio del cielo y verlo todo como si fuera una maqueta.

... sin embargo, persona-con-la-que-vivo es una de esas extrañas personas que SÍ que tienen fobia a volar.

Desde que salimos de casa prácticamente tuve que arrastrarle hasta el aeropuerto por toda la red de metromadrid.
-Venga, tranquilo, que...
-¡No me digas que el avión es el transporte más seguro!
-Vale. Vamos a morir todos.
-¿¡De verdad!? ¡¡¡Nooo!!! ¡Dime que el avión es el transporte más seguro!


Y así tuvimos que estar hasta que pisamos suelo lisboeta. Menos mal que conseguí tranquilizarle con mi droga particular: ¡chocolate con leche!

2) Los otros

Nada más llegar al hotel, persona-con-la-que-vivo aprovechó para darse una ducha.
Pero treinta segundos después de entrar en el cuarto de baño, salió espantado.
-¡¡¡Alguien está respirando ahí dentro!!!


-¿¿¿Qué dices???, pregunté horrorizada ante la posibilidad de que debido a la crisis, los hoteles hubieran optado por compartir habitaciones.
-Mira, ¡entra!

Entré y escuché las respiraciones.
-Vaya, estas voces me suenan, -susurré yo para que no me oyeran. Son muy parecidas a las de... ¡la película que había en la tele mientras te duchabas!

Chan, chan...

Y entonces descubrimos que en el techo del baño había un precioso altavoz para escuchar desde allí dentro la tele. Si es que estos hoteles modernos tienen cada vez más pijadas...

3) Próxima parada: Marim Moniz

Mi amiga María me dijo:
-¡Tenéis que subir al tranvía 28! ¡Hay un tramo en el que se pone totalmente en posición vertical!

¡Guau!

Y como somos muy obedientes, subimos al tranvía 28. Pero aquello avanzaba y avanzaba, y de vertical nada.

-No nos bajaremos de aquí hasta que no se incline del todo, -decía yo.

Pero llegados a un determinado punto, gritó el conductor:
Terminus!, que a poquico que sepas portugués, te haces una idea de lo que significa.
Así que los cuatro gatos que quedábamos allí, nos bajamos del cacharro.

El lugar en el que nos hallábamos era extraño, solitario, oscuro.
-Marim Moniz, -leí en un cartel. ¿De qué me suena?

Entonces abrí mi guía y leí en voz alta:
-Lisboa es una ciudad muy tranquila, pero conviene evitar ciertos barrios marginales, como Marim Moniz... ¿¿¿quéééé???


4) El couvert

La primera vez que nos sentamos en un restaurante, le dije a persona-con-la-que-vivo:
-Prohibido comer los entrantes, ¿eh? He estado informándome y en Lisboa tienen la costumbre de ponerte en la mesa, sin que tú lo pidas, lo que ellos llaman "couvert". Suele ser pan, mantequilla o picoteo variado que si te lo comes, puede incluso duplicar el importe de la cuenta.

Después de la advertencia, pedimos un poco de paté lisboeta y un plato para cada uno.

Enseguida llegó el camarero con pan y con una cosa muy rara.
-¡¡¡No te lo comas, no te lo comas!!! ¡Esto es el couvert que te decía! ¡Vamos a pedirle a los camareros que lo retiren para evitar tentaciones! ¡Mira esos españoles, que sí que se lo están comiendo, ja, ja, pringa'os!

Un rato después se acercó el camarero, extrañado ante nuestra actitud de no probar bocado.
-¿Va todo bien?
-Sí, estamos esperando el paté. Obrigado (gracias)
-Eh... el paté es eso, -dijo señalando nuestro entrante.

5) Son dos calles.

El último día fue el más intenso y por tanto el más agotador, ya que fuimos de excursión a la costa, arriesgamos nuestra vida en las rocas de "A boca do inferno" -su propio nombre lo dice todo-, y por la tarde aún tuvimos fuerzas para meternos en el Oceanográfico (¡peces, peces, peces!)

Al salir, cogimos el metro camino al hotel:
-Un momento, un momento, -dije yo. Según este mapa, estamos a dos calles del hotel, y sin embargo si vamos en metro tenemos que coger tres líneas diferentes. ¿Por qué no nos bajamos y vamos andando?
-Si lo ves tan claro...

¡MALDITA SEA, POR QUÉ ME HIZO CASO!

Esas dos calles supusieron un paseo de más de una hora andando por sitios totalmente desconocidos, oscuros, que no venían ni en los mapas, y sobre todo, ¡vacíos de gente! El miedo me hacía caminar a toda velocidad:
-¿Tenemos prisa?, preguntaba él con la lengua fuera.
-¡Sí! ¡No queremos morir tan jóvenes!

En fin, a pesar de estas anécdotas (y de otras muchas que me dejo en el tintero) ha sido un viaje GENIAL en una ciudad que recomiendo a todo el mundo.

Mola, ¿eh? ;-)
posted by LauraConChocolate @ 12:57   15 comments
domingo 5 de abril de 2009
56. Y ahora que la vida se ha vuelto más grande y en medio del mundo ya no eres gigante...
Hasta este mismo jueves, para mí las reuniones de vecinos de la comunidad sólo eran las culpables de que en casa se cenara más tarde de lo normal porque mi padre había ido a una.

¡Qué tierna infancia!

PERO NOS HACEMOS MAYORES...


... y persona-con-la-que-vivo y yo hemos ido a nuestra primera reunión de vecinos. En calidad de vecinos. Los únicos normales. Pero vayamos por partes.

No os penséis que soy madura, ¿eh? Porque yo no quería, pero mi padre fue muy persuasivo:
-Laura, tenéis que ir a las reuniones. Tu casa no es sólo tu casa de puertas para adentro, tu casa es TODO.

¡Bien! ¡Cómo me alegró saber esto! Claro que sí, porque entonces cuando alguien quiera quedarse a dormir en casa, ¡no importa que no haya sitio! ¡Siempre se puede alojar en casa de la vecina, o en el ascensor, o donde quiera!

El caso es que llegué de trabajar y persona-con-la-que-vivo me esperaba con cara de penita:
-¿Tenemos que ir?, preguntó casi llorando.
-¡¡¡Sí!!!

La primera escena ya era impactante: el acto se celebraba en una parroquia en ruinas y la persona más joven tenía 70 años, a excepción de un chico de unos 20, con aspecto brutote y que daba mucho miedo porque gritaba y nos mandaba callar cuando cuchicheábamos por lo bajini, como se hace en toda reunión que se precie.

"Madre mía, que ahora se levanta y nos pega", pensaba yo.

IMPORTANTE: Quedaos con este chico, por favor, porque volverá a ser protagonista más adelante. MUY protagonista.

La reunión empezó como todas, leyendo el acta anterior (¡me aburro!). Dos nanosegundos después de que el administrador hubiese comenzado esta lectura, saltó una voz enfurecida:
-¡¡¡LEA MÁS DESPACIO, QUE NO NOS ENTERAMOS DE NADA!!!
Y otro gritó:
-¡Pero si es lo de siempre!
Y volvió la voz enfurecida:
-¿Y quéééé? ¡Pero hay que enterarse!

Qué buen rollo, pensé yo. Y seguí escuchando.

El segundo aspecto a tratar fue, para persona-con-la-que-vivo y para mí, EL PEOR con diferencia: la elección de un nuevo presidente.
El actual no podía soportar más la presión y el trato por parte de algunos vecinos (esto nos llevó a hacernos una idea del ambiente tan idílico de esta comunidad), así que pese a los peloteos varios y las insistencias de algunos, dijo que nanai, que no seguía.

Persona-con-la-que-vivo y yo estábamos ACONGOJADOS ante la posibilidad de salir elegidos. Si ser presidente de una comunidad es una carga, serlo de esta debía ser algo así como... como una putada, vamos.

El caso es que cuando ningún voluntario se presentó (¡obviamente!) se acordó hacer un sorteo. Yo pensaba que el sorteo sería entre los asistentes, así que repetí mentalmente (persona-con-la-que-vivo dice que fue en voz alta) mil veces la frase de "nunca volveré a hacerle caso a mi padre". Por suerte, el sorteo era entre todos los vecinos, que si restas los morosos, los que no son propietarios y los que ya han sido presidentes o vicepresidentes, te da un total de... ¡muy poca gente!

Mientras el administrador preparaba con parsimonia las papeletas, el ex presidente miró a persona-con-la-que-vivo y le preguntó:
-¿Quieres ser tú?


Persona-con-la-que-vivo palideció. Intentó articular palabra, pero sólo consiguió negar con la cabeza al tiempo que su estómago se revolvía. Pobrecito.

Con el sorteo, salió elegida una señora. Todos nos giramos hacia ella. Parecía tan débil, tan indefensa. Sólo dijo:
-Pero si ya ni me acuerdo de sumar...

Y volvimos a hacer el sorteo por segunda vez.
Entonces salió elegida una familia de filipinos que no estaban en la reunión. Algunos asistentes concluyeron que había que repetir la votación porque esa familia no tenía ni idea de español y además debían un montón de dinero.

Los menos racistas y los más interesados, empezamos: ¡Es la ley, es la ley! ¡Si ha salido en la papeleta, no hay cambio que valga!

Y ahí fue cuando el veinteañero que os he dicho que recordárais, alzó la voz y dijo:
-¡EH! ¡PUES YO, SI QUERÉIS, SOY EL PRESIDENTE!

Yo alucinando en colores y persona-con-la-que-vivo conteniendo las ganas de levantarse para darle un abrazo.

Casi al terminar la reunión, una señora que teníamos al lado nos preguntó si éramos nuevos y en qué puerta vivíamos.

Y cuando contestamos a sus preguntas...
-¡¡¡¡Vivís al lado de la majara!!!!

Por un lado me tranquilizó saber que no soy la única que piensa que mi vecina es una loca. Pero por otro, enterarme de detalles como que ha tenido el Síndrome de Diógenes y que ha estado ingresada en un sanatorio unos cuantos años, fue un poco preocupante

¡Pero en fin, es la vida! ¡Bienvenidos a esta nuestra comunidad!

P.D- Y para recuperarme de experiencias como esta y del pánico ante la inminente llegada de mi próximo análisis de sangre (¡y esta vez sin mi mami, snif!), y aprovechando además mis DOS modestos días de vacaciones de Semana Santa... ¡NOS VAMOS AL LISBOA! Lo necesito como el aire que respiro.

posted by LauraConChocolate @ 17:39   24 comments
sábado 7 de marzo de 2009
55. Si me subes a la luna, tendrás una luna llena.
Ayer nuestro coordinador de guión nos llamó la atención (cariñosamente) por un chiste muy verde que, como no dio tiempo a revisar (porque entonces lo hubiesen quitado), se emitió.

Se me había ocurrido a mí.

¡Pero cómo no voy a hacer chistes verdes, si es lo que me han enseñado desde pequeña!

Y para muestra, un botón (en este caso, una situación):

Esa misma noche llamé por teléfono a mi casa, como cada viernes. Después de un rato de conversación (gracias ¡Oh, no! por las llamadas gratuitas) noté que mi padre y mi madre, que estaban cada uno en un teléfono, se quedaron callados.

-Habéis dejado de hablar, dije yo. ¿Significa eso que queréis colgarme y no sabéis cómo?
-Sí, añadió mi madre con sinceridad. Es que tu padre está aquí con los pantalones medio bajados...
-¡Noooooooooooo! ¡No me contéis esas cosas, por favor! Cuelgo, cuelgo, de verdad que cuelgo, ¡pero callaaaaa!


Entonces se dieron cuenta de lo que habían hecho (nada bueno) y trataron de solucionarlo... vanamente.

-No, es que tu padre se estaba poniendo el pijama... no, es que estábamos a punto de cenar...

Sí, sí... arregladlo, arreglado.

¿Veis? Luego me riñen en el trabajo por su culpa...

Esta noche tengo que llamarles y me da un poco de miedo. A saber en medio de qué juego sexual les encuentro ahora...

posted by LauraConChocolate @ 19:23   23 comments
domingo 1 de marzo de 2009
54. Tú eres un beso sin rumbo y yo un corazón sin respuesta.
A pesar de las expectativas que creé, siento comunicaros que me pasé toda la gala de los TP's sentada en el palomar de un teatro enorme, hablando con mis compis y viendo a los famosetes en versión clicks de Playmobil.

Pero para compensar esta falta de anécdotas en torno a los premios, os traigo en exclusiva una primicia... Redoble de tambores... ¡persona-con-la-que-vivo y familia-loca-que-me-crió han compartido un fin de semana valenciano!

Aunque ya se conocían, era la primera vez que iban a compartir casa y techo, así que tenía que darle a cada parte unas normas básicas:

Persona-con-la-que-vivo, no le digas a familia-loca-que-me-parió que me compro un bolso cada mes.

Familia-loca-que-me-parió, no le hagáis preguntas incómodas a persona-con-la-que-vivo.

¿Y qué tal resultó la experiencia?, os estaréis preguntando intrigados y ansiosos.

Pues muy intensa. De hecho la intensidad empezó nada más salir de casa...

Llegamos a la parada de metro, con nuestra maletita roja y esos nervios pre-viaje de "¡Dios mío, falta una hora para que salga el tren, lo vamos a perder!" (es que en Madrid las distancias se magnifican) y nos encontramos con un montón de policías, bomberos, ambulancias, y lo más preocupante: una cinta de plástico acordonando la zona.

Ups.

Nos acercamos al señor poli:
-¿Podemos entrar por la otra boca de metro?

El poli se lo piensa. Diez segundos después.
-Sí, podéis -Empezamos a irnos a toda leche- ... pero está toda la línea cortada.

No, entonces entrar no tiene mucho sentido, claro.

Me pongo a pensar en voz alta:
-Bueno, pues podemos ir andando hasta la parada de la línea 1, y así vamos directos hasta Atocha Renfe.
A lo que añade el policía:
-Hombre, si queréis... -¡Nos va a llevar, nos va a llevar en coche!- ... podéis ir andando hasta la parada de la línea 1, que va directa a Atocha.

¡Anda, pues no se me había ocurrido!

Bueno, una vez llegamos a Valencia, el finde estuvo estupendo.

Lo primero que hizo mi madre fue enseñarle, toda ilusionada, a persona-con-la-que-vivo un montón de cosas: sus cuadros de punto de cruz, sus plantas, sus fotos...

Entonces mi padre se puso muy serio de repente y empezó a mirar nervioso hacia todas partes.
-¿Qué te pasa?, le pregunté yo.
-¡Que yo también quiero tener algo que enseñarle!

Después de diez minutos pensando, se le iluminó la mente:
-¡Ya lo tengo! ¡Le voy a enseñar cómo tomo apuntes!
-Papá, no creo que le intere...
RECTIFICO:
Ver cómo toma apuntes mi padre es una experiencia que no voy a conseguir olvidar mientras viva. He intentado explicároslo, pero creo que lo mejor es que lo veais con vuestros propios ojos.



No, lo que lleva mi padre en el dedo no es un profiláctico, malpensados. Es un trozo de goma extraído de un guante de plástico con el que protege su dedo corazón para no desarrollar callos mientras escribe. Creo que tener un padre universitario es algo que nunca va a dejar de sorprenderme.

Preparamos una gran parrillada y nos sentamos a comer en la mesa. Mi madre se puso enfrente de persona-con-la-que-vivo. CRASO ERROR. Y no, no es que ninguno de los dos mastique con la boca abierta ni nada por el estilo, simplemente que cuando mi madre cortó un trozo de chorizo para persona-con-la-que-vivo, un líquido pringoso conocido como "aceite a la parrilla" fue a parar directamente a los pantalones de persona-con-la-que-vivo.

Por la noche, Cristina salió con sus amigos (disfrazada de princesa por Carnaval. A la mañana siguiente, nos contó que ella fue la única que se disfrazó, jaja) y los "no tan jóvenes" nos quedamos en casa, exhaustos. Y es que mis padres habían preparado para persona-con-la-que-vivo un colchón hinchable, de estos que se anuncian en la Teletienda, (la otra opción era que se acostara en la habitación de Cris y decirle a Cris "Cris, no llegues antes de las 10 de la mañana". Les pareció excesivo) El caso es que mis padres saben que esas camas son cómodas... sí, pero hasta cierto punto. Así que idearon un plan para que persona-con-la-que-vivo durmiera perfectamente. ¿Ponerle una plancha de látex? También. Pero yo me refiero a CANSARLE. Y como cansarle a él implicaba cansarnos a todos, nos tuvieron dos horas y media caminando por el centro de la ciudad. Bueno, caminando y subiéndonos a torres.
-... Y esta era la puerta de Valencia, la cerraban y ya no entraba ni salía nadie.
-¿Y a nadie se le ocurrió poner un ascensor?

A la mañana siguiente recuperamos fuerzas en una terracita en la cual, con cada ronda de cañas te ponen cacahuetes. Pedimos tantas veces cacahuetes que cuando nos fuimos, dijo la camarera:

-Os gustan mucho los cacahuetes, ¿verdad?

Si es que somos más monos... :)
posted by LauraConChocolate @ 11:46   20 comments
domingo 8 de febrero de 2009
53. El puente de mayo arranco, me paso, y nos vamos sin rumbo los dos.
Como esta semana no he salvado ninguna vida y tampoco he tenido que ser rescatada de ningún ascensor, y como a pesar de eso quería poner un post, he dicho: "pues voy a humillarme un poco ante mis fieles lectores, que eso siempre gusta".

Y aquí estoy.

Resulta que un día persona-con-la-que-vivo se dio cuenta de mi extremada facilidad para soltar por la boquita lo que comúnmente se conoce como "pifias mentales". Es decir, perlas sin sentido que podrían demostrar aquello de que "las rubias son tontas" si no fuera porque yo de tonta no tengo ni un pelo de rubia. Ea.

El caso es que cuando vio mi facilidad para decir frases inconexas, decidió anotarlas en una libreta, no sé yo con qué fin. ¿Publicar una antología titulada "Disparates de una persona dispar"? ¿Recordar eternamente que se inventó para mí aquello de que "quien tiene boca se equivoca"? ¿O simplemente cachondearse cada cierto tiempo leyendo mis momentos históricos?

No lo sé. El caso es que hoy, en un ejercio de humildad y autofustigamiento, he decidido echar mano de ese documento y compartir con vosotros mis pifias mentales más recientes.

PIFIAS MENTALES DE LAURA CON CHOCOLATE. TOMO 1.


1. Los momentos buenos son mayoritariamente mayoritarios.
Menos mal. Si llegan a ser mayoritariamente minoritarios, tendríamos un grave problema.

2. ¿Apagamos las ventanas?
Yo no tengo la culpa, creí que vivíamos en una casa domótica. Como los platos se friegan solos...

3. Persona-con-la-que-vivo: Pues en Madrid hubo una invasión de mariposas.
Yo: ¿Pero con alas?
Con alas. Fina y segura. Cuánto daño ha hecho Evax.

4. Sí, pero que sea madera güingue.
Madre mía, por qué las maderas no pueden tener nombres comunes, como: madera normal, oscura, clara, con lunares. Las tiendas de muebles quieren que nos volvamos locos. Es la única explicación que se me ocurre a que exista un tipo de madera llamada "wengué".

5. Claro, como estás todo el día reclutado.
¡Rompan filas, mis soldados! (Quería decir "recluido". Pero a lo mejor soy un miembro secreto del Ministerio de Defensa con la misión de reclutar soldados para alistarse en el ejército, quién sabe)

6. Ya estamos llegando. Ya hay carreteras.
Efectivamente. Hasta ese momento el autobús estaba flotando por un sendero imaginario. Al menos en los senderos imaginarios no hay límites de velocidad (ni controles de alcoholemia, pero por favor, si bebes no conduzas, y mucho menos en senderos imaginarios)

7. ¿Lo comen los bebés o también los humanos?
Claro, a ver. Hay ciertas cosas que tienen que matizarse.

8. En un email: por aquí han caído cuatro copos de nieve, ¿los has visto?
Persona-con-la-que-vivo estaba a 14 km de distancia. Si los ha visto, tiene una agudeza visual inquietante.

9. Vamos a jugar al "brain storming".
El brain storming es una lluvia de ideas. Muy útil para reuniones, pero no para "jugar". Quería decir "brain train" y esta frase es la prueba de que efectivamente, debo jugar a entrenar mi cerebro.

10. Menos mal que había un cojín que ha amortizado la caída.
Sí, la amortizó al 10% T.A.E. No está mal, teniendo en cuenta los tiempos que corren.

11. El libro que te dejaron... ¿era de Tim Burton o del director Tim Burton?
Es que no es lo mismo, ¿eh?
Cuando persona-con-la-que-vivo empezó a reírse, me corregí:
-Ah, no, no, quería decir si era de Tim Burton o del director de Tim Burton...
Estoy empezando a confunfirme...
-¡No! ¡Jo! ¿De Tim Burton o del director de Bigfish?

Tim Burton es el director de Bigfish. Lo cual me recuerda a otra perla que solté en el trabajo: ¿El Niño y Torres se llevan bien?
Sería un grave problema si no pudieran ni verse, sinceramente.

En fin, seguro que vosotros también sois autores de frases de este tipo, así que menos cachondeo. De hecho, os animo a contarme alguna perla que recordéis que haya salido por vuestra boquita. Ya sabéis, mal de muchos... ;-)


P.D- Me han invitado a la entrega de los premios TP de oro de la televisión. Prometo volver con muchos cotilleos y alguna fotito :)
posted by LauraConChocolate @ 17:09   32 comments
domingo 18 de enero de 2009
52. Qué sano es arrancarte esa risa...
Sinceramente. Pensaba que si alguna vez tenía un bombero a menos de un metro de distancia, sería en la despedida de soltera de alguna amiga.

¿¡Cómo iba a ser de otra manera?! A ver, a mí nadie me ha tenido que salvar nunca la vida, es más, en lo poco que llevamos de año, he sido precisamente yo la que he salvado ya TRES VIDAS.

¡En serio!

Primero fue el conejo de mi hermana. Le salvé la vida. Es una historia muy larga.

Después fue persona-con-la-que-vivo. Le evité un resbalón mortal por culpa de la nieve gracias a mis reflejos.

Y la última vida que salvé fue la de mi vecina, que se cayó en la bañera y gracias al palo de la fregona, al de la escoba y a un poco de cinta adhesiva, conseguí entrar en su casa.

Pero el otro día... ¡ay, el otro día!

Salía yo de casa dispuesta a llegar al trabajo antes que nunca (¿masoquismo? Quizás) Uno de los ascensores estaba ocupado, así que decidí bajar por las escaleras. Cuando llevaba un piso, me dio pereza y cogí el otro ascensor... ¡EN QUÉ MALA HORA!

Me quedé atrapada entre dos pisos.

¿Claustrofóbico? Para nada... quedarse entre dos pisos es de los más tranquilizador. Tiene muchas ventajas:

-Es muy silencioso. Puedes gritar para desahogarte, total, nadie te va a escuchar.

-Es íntimo. Hay menos luz, puedes incluso echar una cabezadita.

Cuando vi que el ascensor no tiraba ni para arriba ni para abajo, observé el habitáculo donde me hallaba. ¿Cuánto oxígeno hay aquí dentro? ¿Puede caer al vacío? ¿Hay alguien que no ha pagado los últimos recibos y nos acaban de cortar el ascensor? ¡Anda, un botón con una campanita dibujada!

Y entonces lo pulsé. Y nada. Y lo pulsé más. Y nada. Y lo pulsé mucho mucho mucho porque si yo estaba atrapada en un maldito ascensor, nadie en mi edificio tenía derecho a dormir.

Empezaron a salir algunos vecinos a preguntarse qué pasaba. Yo les escuchaba, pero como estaba atrapada entre dos pisos, ellos no me oían a mí. ¿Frustrante? No...

Poco después, conseguí comunicarme con un señor muy amable. Me dijo que hola, y que no podía ayudarme. Qué bien. Poco después añadió que "tenía frío y que se metía en casa". Claro que sí, hombre, que hay muchos catarros en esta época.

No me quedaba otro remedio, llevaba casi media hora allí dentro, tenía que salir en algún momento.

Así que llamé al 112.

Una mujer muy amable me tranquilizó por teléfono y me dijo que enseguida vendrían los bomberos. Yo me conformaba con alguien que volviera a poner en marcha el puñetero ascensor, pero si ella quería mandarme a un par de bomberos, no le iba a decir yo que no.

¿Un par? Poco después escuché unas sirenas y aparecieron cuatro, ¡cuatro! bomberos.




No sé cómo, abrieron las puertas y me sujetaron de las manos para que saltara hasta la superficie (como he dicho, estaba entre dos pisos) Y allí los vi a los cuatro, con sus uniformes y sus cascos.

-¿Te has asustado mucho?, me preguntó el más joven.
-No..., contestó mi voz temblorosa, todavía con los ojos llorosos y las gafas empañadas.

Cuando llegué y conté mi aventura en el trabajo, todos me hicieron la misma pregunta:

-¿Estaban buenos los bomberos?

¡Hay que joderse! ¡Como si no tuviera en otra cosa en la que pensar mientras me rescataban! Ejem...

posted by LauraConChocolate @ 15:54   33 comments
domingo 4 de enero de 2009
51. Si quieres le damos un susto al invierno besando tu cara igual que en el cuadro de Klimt.
Que a pesar de que mi contrato terminara el 31 de diciembre yo siguiera empeñada en que el día 2 de enero vendría a trabajar, era algo que no todo el mundo entendía.

-Que sí, que en archiconocida-productora-de-televisión son así, que si no me han dicho nada es porque sigo. Además, el último día nos fuimos a tomar vino y todo parecía muy bonito y éramos todos muy amigos.

Y caras raras mirándome con lástima a mi alrededor.

Un buen día entré en la banca electrónica y miré los últimos movimientos de mi cuenta:

-¡Mira, papi! ¡Me han pagado! ¡Anda! ¡Y me han subido el sueldo! Yupiii, yupiii, yuuuuu.
-Ehh... esto es el finiquito, Laura. Como se te acaba el contrato, te dan una pequeña indemnización y... esto... verás, ¿tú estás segura de que tienes que volver el día 2?
-Repitoooo: que sí, que en archiconocida-productora-de-televisión son así, que si no me han dicho nada es porque sigo. Además, el último día nos fuimos a tomar vino y todo parecía muy bonito y éramos todos muy amigos.

Y su cara lastimera mirándome en plan "pobrecita, voy a tener que volver a darle la paga".

Cuando llegué el día 2, no había un lugar para mí. Pero literal: no estaba mi mesa, ni mis cajones con mis manzanas podridas por el paso del tiempo, ni mi cepillo de dientes. Tampoco estaba mi ordenador que tiene un lacito de regalo en el monitor, ni estaban mis gafas de rayos UVA (nunca se sabe cuándo te pueden hacer falta)

Finge normalidad, finge normalidad, finge normalidad. Lalalala, felicita el año a la gente, que no huelan tu miedo, lalala.

Poco después, una voz del más allá (es decir, del despacho) nos llamó a mí y a compañero-que-bebe-CocaCola-cuando-crea. Los dos estábamos en la misma situación (contrato que acaba en diciembre, nuevos, inexpertos...) así que entramos al despacho un poquito asustados (vamos, que nos estábamos cagando de miedo, con perdón)

-Sentaos.
Aaaaaaaaay.

-Bueno... ¿qué pasa con vosotros?
Uyyyyy.

-Que estáis aquí... SIN CONTRATO...
¡¡¡Noooooooo!!!

-Pero tranquilos, que la idea es que sigáis...
Uffffffffffffffff.


Y todo lo demás no lo entendí muy bien, porque al principio me dio la sensación de que mis funciones aquí iban a cambiar radicalmente pero luego me dio la impresión de que lo que tengo que hacer a partir de ahora es lo mismo que llevo haciendo seis meses... ¡Mejor, que tengo cambiosfobia!

¿Y la mesa, y el ordenador, y todo lo que no estaba en su sitio?, os preguntaréis... ¿Ha sido una licencia literaria para hacer más intrigante el post?, sospecharéis.

PUES NO... efectivamente, mi mesa desapareció, pero es lo que tienen las... ¡¡¡MUDANZAS!!! Año nuevo, sitio nuevo.

Y ya que estamos, aprovecho para felicitaros el nuevo año y desearos un día de Reyes cargado de regalitos. Por cierto, he progresado tanto con el taladro que el regalo de Navidad de mi padre han sido unos alicates. Persona-con-la-que-vivo ha empezado a llamarme "Laurito".

posted by LauraConChocolate @ 15:35   29 comments
martes 23 de diciembre de 2008
50. Si me vence el cansancio, vélame con premura, como a un niño descalzo que se duerme en su cuna...
Durante todo el tiempo que he estado secuestrada por Don Trabajo (un señor que parece muy malo pero al que luego se le acaba cogiendo cariño, ¡maldito síndrome de Estocolmo!) han pasado algunas cosas muy importantes, como por ejemplo: he visto nevar, hemos puesto el árbol de Navidad y ha sido mi cumpleaños.

¡¡¡Mi cumpleaños!!!

Sé que mi cumpleaños se merecía, como mínimo, escribir un post a la altura del acontecimiento, pero estaba demasiado ocupada ganándome las vacaciones con el sudor de mi frente (qué melodramática, si además sólo me muevo de la silla para irme a otra silla. Bueno, pues con el sudor de mi mente, ea)

Que tu cumpleaños caiga un sábado tiene una gran ventaja, y es que puedes tirarte todo el fin de semana celebrándolo:

Todo empezó en un restaurante de Gran Vía, en el que justo a las 23.59 estaba degustando secreto ibérico (ssschuuuu, que nadie se entere, es secreto :p) con mis compis de trabajo. Entonces se levantaron todos y empezaron a cantar el cumpleañosfeliz, cumpleañosfeliz, contagiando a TODO el restaurante. Imaginaos la escena: yo de pie, pensando aquello de "tierra, trágame", y decenas de comensales y camareros con sus ojos puestos en mí. Menos mal que para superar estas situaciones hay un remedio infalible: se llama vino y está muy rico. No les perdoné hasta el lunes, cuando me regalaron un juego para la Wii y medio kilo de Lacasitos (¡gracias!)

Hablando de regalos, el más curioso fue el de mi padre: una foto de él mismo cuando tenía mi edad.


Yo miraba la foto y pensaba: bien, ahora sale el cartelito que dice "VALE por un coche", pero nada. Persona-con-la-que-vivo también vio la foto y en el momento en que yo esperaba que soltara una gran carcajada, sólo dijo "qué guapete está tu padre". ¡Hombres! No hay quien los entienda.

Hablando de persona-con-la-que-vivo (que alguien aprecie cómo estoy hilando hoy los temas, por favor, qué maestría, qué nexos, qué cohesión...) se portó genial, cómo no, y me hizo un regalazo chulísimo: ¡un portafotos digital! Sólo tiene una pega, y es que ya no puedo ver nada en la tele, porque lo hemos colocado al lado y siempre me ensimismo viendo pasar las 700 fotos que hemos puesto. "Ohhhh, eso es Paris, qué bonita la torre Eiffel", "Oooohhh, ¿te acuerdas? Es del parque de Oviedo, siempre estaba lloviendo", "mmm, y esta chica morena que está bailando... ¿quién es? Lo prometo. En mi portafotos hay una foto de una chica a la que no conocemos de nada (y no, no es un ligue secreto de persona-con-la-que-vivo, que os veo venir)

Hablando de gente (este enganche ya está muy pillado), por la tarde y aprovechando que siete días después también era el cumple de nuestra amiga Lucía, fuimos todos los amigos -entre ellos Juanca, al cual le doy un abrazo desde aquí ;-) - a jugar a los bolos. Fue cuando descubrí otra de las cosas que se me da mal: jugar a los bolos. Aun así lo pasamos muy bien y luego cenamos unos crêpes riquísimos mientras abríamos regalitos (¿puede haber un plan mejor para un sábado?)

Hablando de sábado, ayer lunes (jajaja, no tengo vergüenza) llegué a Valencia para pasar las fiestas. Mi compañero de viaje en el tren era un ser -no me atrevo a decir "humano" por falta de datos que lo confirmen- que no está capacitado para viajar con otras personas. Cuando me vio llegar, me miró fijamente y gritó: ¡¡¡Nooooooooo!!! Yo me quería hacer una cama en tu asiento. Qué tres horitas y media me dio: que si me quejo porque hay niños, que si invado la mitad de tu asiento para estar más cómodo, que si me quito los zapatos y me atufan las pezuñas...
Menos mal que pusieron una peli de Disney y pude evadirme.

Por la noche, nos sentamos los cuatro en el sofá y me dieron más regalitos de cumpleaños, ¡yupi! Mi hermana una mantita, mi mami un perfume que me encanta, y mi padre... mi padre aparece ahí, con un pedazo de taladro que parece un arma de destrucción masiva de paredes. Menos mal que su regalo incluye clases teóricas y prácticas: hoy aprenderemos a poner estantes. Me da que me cargo el edificio...

P.D- Y ahora, un poco de publicidad: un día unos amigos blogueros y escritores me dijeron que querían publicar un libro de relatos y me animaron a participar en él. No les hice mucho caso, lo confieso, pensé que era una de esas cosas que se piensa mucho pero al final nunca se hace. Aun así me animé y les envié un relato. Y ahora... ¡habemus librum! ¡¡¡Guay!!!!

Se llama Blogs de papel (a mi hermana le encanta el título ;-) y ya está disponible en la librería La Clandestina.
(y sólo cuesta 11 euros y lo envían gratis por correo a cualquier punto de la Península, jajaja, que se me ha olvidado dar los datos básicos, menos mal que me han dejado un comentario que me lo ha recordado ;-)

posted by LauraConChocolate @ 13:10   25 comments
domingo 23 de noviembre de 2008
49. Vente, que te espero en la aduana del cariño.
Nombre del estudio: Cuando una mujer va a una tienda de decoración acompañada por un hombre: causas, consecuencias y daños colaterales.
Sujetos analizados en el estudio: yo misma y persona-con-la-que-vivo.
Lugar del estudio: Casa, una tienda de decoración tentadora por sus preciosos a la par que económicos productos.

1. Punto de partida.
Sujeto yo misma dijo un lunes: "¡Ya he descubierto por qué hay tanta gente en nuestro barrio con bolsas de Casa! ¡Hay una no muy lejos... podríamos ir el sábado".
Sujeto persona-con-la-que-vivo: no emite ningún vocablo, sin embargo se aprecia en él empalidecimiento facial, tembleque de piernas y gesto compungido.

2. Sábado: punto uno, el camino hacia la tienda.
Los dos sujetos incian su paseo hacia el lugar al que nos referimos en este estudio: Casa. Descubren nuevos rincones de su barrio que no conocían. Se divierten, ríen, y hasta le ponen caritas a todos los bichos vivientes de la tienda de animales por la que pasan.

3. Sábado: punto dos, se vislumbra la tienda.
Sujeto yo misma dice: "¡Mira! ¡Está ahí! Guau, qué grande, hace esquina...
Sujejo persona-con-la-que-vivo: volvemos a apreciar en él ese empalidecimiento facial, tembleque de piernas y gesto compungido. Comportamiento repetido (nota mental: anotarlo para su futuro estudio dada su aparente relevancia)

4. Sábado: punto tres, los dos sujetos entran en la tienda.
Sujeto yo misma: se aprecia en ella una fascinación por todo cuanto la rodea. Coge una cesta. Se lo piensa mejor y coge otra. Se ausenta del mundo y sólo puede concentrarse en: platitos bonitos, velas, adornos decorativos, manteles, copas...
Sujeto persona-con-la-que-vivo: no se separa de sujeto yo misma. Quizás se deba a un miedo irrefrenable de lo que pueda pasar si la deja sola, aunque otros teóricos podrían interpretar en este hecho un evidente signo de cortejo (nota mental: contrastar opciones)

5. Sábado: punto cuatro, comportamientos que observamos cuando sujeto yo misma y sujeto persona-con-la-que-vivo pasean por Casa.
a) Sujeto yo misma coge una cosa.
b) Sujeto persona-con-la-que-vivo devuelve esa cosa a su respectivo estante sin que sujeto yo misma se percate.
c) Sujeto yo misma mira embelesada una cosa.
d) Sujeto persona-con-la-que-vivo repite el comportamiento de los últimos días, recordemos: empalidecimiento facial, tembleque de piernas y gesto compungido.
e) Sujeto yo misma propone dar una segunda vuelta a la tienda.
d) Sujeto persona-con-la-que-vivo corre hasta las cajas evitando esa segunda vuelta.

6. Sábado, punto cinco, el momento de pagar.
Sujeto yo misma pone orgullosa en el mostrador sus preciosas compras.
Sujeto persona-con-la-que-vivo señala a otros sujetos que están en otras cajas y dice "¿Ves? Ellos llevan una cosa, dos... ¡¡¡y nosotros veinte!!! Otros sujetos miran a persona-con-la-que-vivo. Si son hombres, asienten comprensivamente hacia él. Si son mujeres, me lanzan una mirada de complicidad.

7. Sábado, punto seis, nos vamos con la compra a otra parte.
Los dos sujetos llevan bolsas pesadas a cuestas. No se quejan.
Sujeto yo misma dice: ¡Me lo he pasado genial!
Sujeto persona-con-la-que-vivo dice: Uf. Yo estoy volviendo a notar que el corazón me va a un ritmo normal. ¡Estaba agarrotado de los nervios!
Sujeto yo misma no entiende tal miedo. Tranquiliza a sujeto persona-con-la-que-vivo con el argumento de que hasta por lo menos un par de meses no tendrán que volver al lugar del estudio. Sujeto persona-con-la-que-vivo se tensa. Sujeto yo misma opta por tranquilizarle con un litro de cerveza. Es más efectivo. Ya pueden volver a casa sin miedo de que a sujeto persona-con-la-que-vivo le dé un ataque.

8. Sábado, punto siete, sacando las cosas de la bolsa.
Sujeto yo misma coloca todas las adquisiciones en la mesa. El resultado es tal que este:



Sujeto persona-con-la-que-vivo pone los ojos como platos al ver la composición.
Sujeto yo misma le tranquiliza: parece más de lo que es.

Efectivamente, los dos sujetos comprueban que una vez se han ordenado los artilugios, no es para tanto (ni mucho menos).

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO:

Sujeto yo misma (mujer, edad joven) disfruta pasando el sábado por la tarde en una tienda de decoración. Sujeto persona-con-la-que-vivo (hombre, edad joven) experimenta un estado de pánico ante la misma situación. ¿Por qué? Eso es algo que sólo los seres de cromosoma XY pueden explicar. ¿De qué tienen miedo? ¿De gastar dinero, de verse invadidos por un montón de artículos de decoración, de que los seres de cromosoma XX se abstraigan del mundo y se olviden de todo por unos instantes en un fantástico mundo de luces, colores y felicidad?

¡Pues no se merecen menos después de toda la semana yendo a trabajar, y cuidando a la casa y a los niños! (bueno, esto último quizás no, pero yo a mis plantas y a mis peces&jerbos les quiero como tal)

Nota al pie de página:
Si alguien está interesado en comprobar por sí mismo que estos resultados son verídicos, ya sabe: sábado por la tarde, cromosoma XX y cromosoma XY, tienda de decoración: es toda una experiencia.

posted by LauraConChocolate @ 17:55   25 comments
domingo 16 de noviembre de 2008
48. Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte carricoches de migas de pan, soldaditos de lata...
Persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre quiere defenderse.

A ver, es lógico, después de dar a conocer a la blogosfera que me enseñó a insultar a los mayores, a definirme como "puta" ante amigos y familiares y a montar muebles cual carpintero (con todos mis respetos hacia el gremio, pero yo siempre he sido más de leer y escribir que de lijar cajones...), el hombre quiere explicarse. Pobrecillo, si nosotros te aceptamos tal cual eres, papi.

El problema que persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre tiene en estos momentos es que su hija mayor, o sea, yo, necesita tener siempre la última palabra. Qué le voy a hacer. Vamos, que cuando nací y el médico dijo "llora", yo añadí "sí, lloro, pero lloro porque yo quiero". Y así con todo. Por eso no he podido evitar los paréntesis, lo siento :)

Y sin más dilación, demos ya la bienvenida a... ¡¡¡EL PADRE DE LA CRIATURA!!!


Hola a todos:

En primer lugar, quiero agradecer las felicitaciones recibidas
(agradecidas quedan)

En segundo lugar, me encuentro en la obligación de desmitificar mi imagen ante los incautos lectores del blog. Y es que una hábil escritora (gracias, gracias) ha conseguido hacer creer que una persona más bien seria como yo aparezca como una especie de "Homer Simpson español". (Si vosotros lo hubiéseis visto, como yo, con un pijama de Homer Simpson y dándole de comer a un conejo, tendríais claro que de serio, nada. Por no hablar de cuando canta en do mayor, o cuando todas las Nochebuenas, no sé si alentado por el alcohol, le dice a mi abuela -su suegra- que se parece muchísimo a Chiquito de la Calzada... pobre mujer) Pero deberéis saber que el mundo de la televisión es capaz de esto y mucho más (esto sí que no te lo voy a negar)

Como ejemplo, la anécdota "yo soy p..." Aunque os parezca raro, soy incapaz de completar una palabra que para muchos puede resultar malsonante. (Claaaaro. Es incapaz de completar una palabra, pero no de impedir que su hija la aprendiese y lo que es peor, la propagase a los cuatro vientos...)

Cuando os cuente los detalles comprenderéis la habilidad de una buena escritora para escandalizar a sus lectores (yo os digo que cuando os cuente los detalles vais a ver que no exageré ni un ápice, pero déjemosle que se explique)

En realidad pasó lo siguiente: Laura y yo estábamos viendo una entrevista a una señora que había tenido el privilegio de acompañar a importantes artistas y escritores en sus tertulias, (eso, mi padre viendo conmigo programación infantil...) cuando contó, como anécdota, que un día alguien le preguntó si ella también era artista. Y contestó, para cortar al preguntón, que ella era puta -aquí lo pongo sin reparos porque lo exige el guión- (Ya se va soltando, ya)

Esta frase provocó en mí una fuerte carcajada (ya sabéis: hombres, humor primario) y Laura, que era una niña muy pequeña que casi no hablaba (seguro que más de uno echa de menos aquella época en la que no abría la boca...) en edad de repetir lo que oía, sobre todo si hacía gracia, se puso a decir el diálogo de la televisión. Yo, en lugar de no darle importancia al tema como recomiendan los expertos (creo que si mi padre hubiera tenido en cuenta lo que "recomiendan los expertos" no me hubiera enseñado a dormir agarrada a una zanahoria...) no pude evitar las risas, provocando que Laura lo repetiera muchas veces, y transcurridos unos días, ante el leve estímulo de preguntarle "¿Tú eres artista?", la contestación era automática. Para mí fue una tentación irrefrenable: si alguien me preguntaba que si la niña ya hablaba, le sugería que le preguntara si era artista (¡¡¡sabiendo lo que yo iba a decir!!!) Muy pronto, atendiendo a los reproches de personas más prudentes, (gracias, mami) comprendí que la broma no era muy correcta y dejé de gastarla.

Un saludo, y hasta pronto.


¿¿¿Alguna diferencia con mi narración de los hechos??? ¡Jum!

Con esto queda claro que...

1. No he exagerado.

2. Si casi no hablaba, que yo pensaba que sí, prácticamente aprendí a decir antes "no, yo soy puta", que mamá, papá, o teno pis.

Con una infancia así, normal que haya salido un poco... tocada.

posted by LauraConChocolate @ 11:36   19 comments
domingo 9 de noviembre de 2008
47. Que eres ese amigo que me dio vida.
Hoy es el cumpleaños de mi padre.


Perdón. Hoy es el cumpleaños de persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre (me ha pedido que le llame así en un ataque de envidia hacia persona-con-la-que-vivo)

Cómo sé que lo idolatráis (más que a mí) he pensado que era justo compartir con vosotros este dato para que podáis demostrarle vuestro cariño dejándole una felicitación. Así seguro que se emociona, y llora, y lo mismo hasta me da 300 euros por hacerle tan feliz, quién sabe, persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre es imprevisible.

Como regalo de cumpleaños, le envié Correos mediante un pijama de Los Simpson envuelto en papel infantil. "¡Qué contenta se va a poner la niñita cuando lo abra!, me dijo el de Correos intentando ser amable. "Sí...", pensé yo. NOTA MENTAL: comprar papel de regalo para adultos.

Además de este aplaudible detalle, se me ha ocurrido otro regalo, que no sé si le hará tanta gracia: relatar una pequeña selección de momentos patrocinados por él. Y un aviso: papá, que no te acuerdes no significa que no haya pasado. Ya sabes que en nuestra familia, la de la memoria privilegia siempre he sido yo.

¡GO!

1. Cuando era muy pequeñita, necesitaba dormirme agarrada a cualquiera de los diez dedos de persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre. Todo ser humano con un poco de instinto paternal y admiración por ese precioso bebé que era yo, se quedaría dándome su dedito hasta que me durmiera, conteniendo la babita. Persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre no. Él apagaba la luz y me ponía una zanahoria en la mano, para que me creyera que era su dedo. ¡Y el tío se iba! ¡Que crecí con el amor de una zanahoria, por favor! Por eso luego me empeñé en tener un conejo, y cuando se murió lloré desconsoladamente durante horas, hasta que mi madre dijo "venga, si dejas de llorar te compro un Bollycao". No hay nada que no solucione un Bollycao.

2. Años más tarde, cuando ya hablaba (yo, se entiende), persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre me enseñó un divertido a la par que peculiar diálogo que aprendió en un programa de televisión de la Trinca. Se trataba de lo siguiente: él pedía a amigos y familiares que me preguntaran si yo era artista. Cuando lo hacían, yo tenía que decir: No, soy puta. Persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre se reía, yo me reía, y mi madre se preguntaba que por qué se casó con ese hombre.

3. Un caluroso agosto de unos años después, nació mi hermana Cristina. Persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre me llevó a verla y cuando la enfermera con cara de rancia no me dejó entrar porque sólo tenía 5 añitos, mi padre me susurró al oído: Dile todos los insultos que te he enseñado, ¡venga!
La llamé de todo menos guapa. Qué vergüenzaaaa...

4. Llegamos a la adolescencia, esa enfermedad que se cura con el tiempo. Un día, acomplejada porque veía una pelusilla en mi labio superior, le rogué mi madre que me dejara depilarme, ¡si todas las de mi clase lo hacían! Pero ella me consolaba como sólo una madre sabe consolar (cariño, ¡no tienes bigote! Si eres monísima) Persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre me miró fijamente y muy de cerca. Al cabo de casi un minuto...
-Tienes suerte, dijo.
Uf, pensé yo. Si ninguno de los ve la pelusilla, es que no será para tanto.
-Con lo oscuras que están las discotecas, nadie se dará cuenta, añadió.
De ahí al trauma hay una delgada línea...

5. Cuando nos mudamos, fue todo tan rápido que apenas tuvimos tiempo de comprar los muebles. Aprendimos a comer sobre cajas de cartón y a prescindir de los objetos decorativos porque no teníamos estanterías. Después de un par de años así, dije:
-Aquí tenéis todos mobiliario menos yo, ¡y soy universitaria! Necesito estanterías, armarios, espejos. ¡¡¡Quiero una habitación como las personas!!!
Persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre me llevó a una tienda de muebles y me dijo que eligiera la habitación que yo quisiera.
-¿En serio? ¿La que yo quiera? ¿De verdad?
-Sí. Y no te preocupes por el dinero.

Cuando la elegí, se lo dije emocionada.
-¡Ésta, ésta!
-¿Ésta es la que más te gusta?
-¡Sí!
-Muy bien, pues vámonos a Leroy Merlín que tenemos que comprar material para "copiarla".

Todo un verano me tuvo limando madera, montando estanterías y fabricando cajones. Ahí nació mi amor por el bricolaje.

6. Cuando me fui a Madrid, persona-que-nueve-meses-antes-de-que-yo-naciera-se-acostó-con-mi-madre experimentó el síndrome del "nido vacío" (abismo de ausencias que sienten los padres cuando los hijos se marchan de casa para empezar su vida independiente) Lo superó domesticando al (espera, que esto puede quedar mal si no lo digo con cuidado) conejo que compró mi hermana (eso), que antes era un bicho pasota y cobardica y ahora come de su mano, literal.

7. Lo último es que le ha dado por decirme que necesito un "secretario" que organice todos mis asuntos. Y por supuesto, ese secretario tiene que ser él. Yo intento que comprenda que el gran ridículo que haría si apareciera por archiconocida-productora-de-televisión con un secretario que además es también mi padre.

-Laura, tienes que redactar esto.
-Oh, sí, comunícaselo a mi secretario, por favor, ahora estoy demasiado ocupada limándome las uñas.

"Hoy va de conejos, ¿eh?"

(Moooola)

En fin, papi, que muchas felicidades :)
posted by LauraConChocolate @ 18:15   26 comments
domingo 2 de noviembre de 2008
46. Alargando al máximo cada suspiro en las subidas de felicidad.
-La verdad es que estás un poco... feíta.

Mi padre dixit.

-Me da vergüenza que me veas con esto...

-¡¡¡No me extraña!!!


Persona-con-la-que-vivo dixit.

En fin, si estos son los pareceres de las dos personas de sexo masculino que se supone que más cariño me tienen que demostrar, imaginaos lo bien que me sienta mi funda dental.

¡ES MUY HORRIBLE!



Cuando el dentista me la puso no me di cuenta, porque yo estaba como drogada en un universo paralelo, resultado de:

-Despertarme (con lo que eso duele, que diría Sabina), terminar de hacer la maleta, ir a trabajar (50 minutos de camino, compuestos por: 20 minutos andando, 10 en metro, 10 en tren, 10 en autobús), trabajar (un poquito), coger el autobús, presenciar una pelea entre un tío muy chungo y el conductor, llegar a Atocha (45 minutos), comerme un sándwich de pie, subir al tren, estar casi cuatro horas en ese tren, llegar a Valencia, lavarme los dientes en la estación, y acompañada de mi mami y mi maleta, ir al dentista.

¡Normal que estuviera tan grogui como para no darme cuenta de lo fea que era mi funda! De lo contrario, le hubiera dicho:

-Señora doctora, no dudo de su profesionalidad, pero, ¿no existen otros métodos para no apretar los dientes por la noche? No sé, dormir mordiendo una tableta de chocolate, por ejemplo. Yo puedo hacer ese sacrificio si hace falta, ¿eh? Porque a ver, si se trata de no juntar los dientes, ¿qué importa que entre ellos haya una funda como esta o un brownie de chocolate?

El caso es que aunque Bruxito (así llama persona-con-la-que-vivo al molde) sea muy feo, he estado leyendo en Google -el terror de los hipocondríacos- lo que hubiera podido pasarme de no tenerlo en mi vida. Y la verdad, prefiero dormir con un engendro de plástico que me hace parecer un experimento biológico que quedarme sin dientes. Definitivamente ha sido una buena decisión.

Claro que de Google nunca sabes si te puedes fiar o no. Y es que buscando información sobre mi recién adquirido golondrino (golondrino no es un nuevo animal que he adoptado. Golondrino es un bultito que me ha salido en una axila. ¡No, si estoy yo bonica últimamente!) he descubierto que para que se me cure, NO DEBO UTILIZAR DESODORANTE.


¡Ya verás la gracia que le hace esto a mis compañeros de trabajo! Jajajajaja.

(Que no. Que me ducho todos los días. Jo)

P.D- El flan con magdalenas quedó... aceptable (tampoco vamos aquí a alardear) Lástima que la presentación del mismo fuera... ¿cómo decirlo sin herir sensibilidades?... fuera muy particular. Vamos, que no se sabía si era un flan o una sopa de garbanzos. Creo que voy a volver a centrarme únicamente en mis actividades bricolajeras. Sólo voy a entrar en la cocina cuando se funda una bombilla, ja ja ja :)

posted by LauraConChocolate @ 12:44   17 comments
domingo 19 de octubre de 2008
45. Pero nada de esto era importante, así que háblame de ti y no pares.
Yo quería hacer un pastel.

Eh, y por primera vez en mi vida, no estoy diciendo "yo quería comerme un pastel", no. Me refiero a que quería hacerlo, elaborarlo con dedicación, cariño y esmero, dárselo a persona-con-la-que-vivo y que dijera:

-Gauuuuuuuu, es el mejor pastel que he probado nunca, al tiempo que se chupa los dedos y se relame con la lengua.

Compañero-que-llama-al-telefonillo-fonoporta me explicó una receta muy sencilla, flan con magdalenas. A mí me costó entenderla y tuve que preguntarle mil veces en qué momento se echaban las magdalenas y el caramelo, pero por fin, un día, cuando me lo dio por escrito, lo comprendí.

Entonces, se lo conté emocionada a persona-con-la-que-vivo:
-¡Me han enseñado a hacer un pastel súper sencillo! Cuando vayas a hacer la compra, ¿me puedes traer flanes?

Y persona-con-la-que-vivo trajo de todo menos flanes.

-Bueno, se le habrá olvidado, pobrecito, me decía a mí misma ingenuamente. Mañana se lo volveré a recordar.

Pero persona-con-la-que-vivo traía lechugas, tomates, pechugas de pollo y barritas de merluza, y no había ni rastro de mis flanes.

Un día, me armé del valor suficiente para afrontar la verdad:

-Persona-con-la-que-vivo, estoy empezando a pensar que no quieres que haga mi pastel, le expliqué creyendo que él añadiría "pero qué va, tonta, ¿cómo puedes creer eso?"

PERO NO LO DIJO.



-Es que... es que...
-¿Sí?
-Que... esto... cuando tú... la cocina... tú en la cocina...
-Sí, dime.
-¡¡¡PUES QUE MENUDO PELIGRO TIENES EN LA COCINAAAAAAAAAAAA!!!


Entonces eché la vista atrás y me vinieron a la mente un montón de recuerdos. Y lo entendí todo...

-¿Es por eso por lo que nunca me dejas hacer las pechugas de pollo a mí?
Asintió.

-¿Es por eso por lo que cuando te vas a meter en la ducha dices "¡¡¡no hagas nada!!! ¡Ya preparo yo la cena cuando salga!"
Asintió.

-¿Es por eso por lo que siempre que te digo "hoy cocino yo", ¿me invitas a comer fuera?
Asintió.

Bien, llegados a este momento, quiero aclarar una cosa:
Yo no cocino mal. Lo que me pasa es que no tengo paciencia. Fuego lento es un concepto que me desespera. ¿Para qué ir más lento cuando puedes ponerlo a tope y acabar antes? Creo que ahí está mi principal fallo y la causa de quemar hasta lo inquemable...

Resultado: tenemos los papeles cambiados: a él se le da muy bien cocinar porque le pone paciencia y cariño, te deja las camisas sin ninguna arruga cuando plancha y si limpia el cuarto de baño, puedes ver tu cara reflejada en el inodoro cual espejo.

Yo configuro el router cuando el wifi se escoña, construyo tendenderos en la ventana con cuerdas y tijeras y las bridas se han convertido para mí en un elemento más imprescindible que los pintauñas.

Os digo una cosa... si esto sigue así, cualquier día me veo viendo el fútbol con mis amigotes en el sofá, acompañados de cervezas y cacahuetes, mientras él se va con sus amigas a comprarse modelitos.

...

Ja ja, ni de coña.

P.D- BREVES: coloqué a los mini-jerbos, pero tal y como expliqué, han vuelto a procrear. Macho y hembra ya están separados, lo siento, pequeños, vuestra historia de amor era imposible, demasiada ninfomanía.

MÁS BREVES: salí de marcha con mis compis de trabajo. Como podéis deducir, algunos de ellos son "famosos". Pude comprobar lo curioso que es el "fenómeno fan": desde los que gritan para llamar la atención de sus ídolos hasta los que les miran extrañados en plan ¿será él?

Y MÁS BREVES: en unos días recojo mi molde nocturno anti bruxismo. Sin comentarios.

posted by LauraConChocolate @ 16:10   25 comments
domingo 5 de octubre de 2008
44. Es importante perder la razón, imprescindible que sea en tu cuarto.
Mi inteligente madre pensó que si tenía que montar el numerito, lo mejor sería que no fuese ante desconocidos, así que consiguió que me hiciesen mis diversos chequeos médicos en su servicio, Reproducción Asistida, o como ella lo define, "trabajar con el semen".

Bien.

Hacerte un análisis de sangre en una camilla de ginecólogo es, por lo menos, un poco raro. Para que nos hagamos una idea, la "cosa" era muy parecida a la de la foto. Cuando todavía no has descubierto cómo colocar todas tus extremidades, ya tienes una goma apretándote el brazo y resaltando tu vena. Y allí estaba yo con el ecógrafo en un lado, la compi de mi madre y su aguja en el otro, y fotos de bebés, muchas fotos de bebés, bebés por todas partes, bebés solos, bebés gemelos, bebés trillizos...

Durante el pinchazo, aproveché para hablar de mi trabajo y así evadir la mente, aunque con comentarios del tipo "vaya, qué buena vena tienes, así la sangre sale fenomenal" me costaba un poco. No obstante, fue el mejor análisis que me han hecho nunca: rápido, indoloro, tumbada en una camilla ginecológica y con mi mami cerquita.

Cuando me levanté y vi que no me mareaba, me senté en una silla a tomarme un café, rodeada otra vez de fotos de bebés, bebés solos, bebés mellizos, bebés trillizos. Mi madre entraba y salía atendiendo a sus pacientes mientras esperábamos a la médico de mujeres. A veces venía a verme y me decía:

-¡Mira Laura! ¡Esto que llevo en estas cajas son muestras de semen de donantes!


Entonces llegó la médico de mujeres, una mujer encantadora, volví a tumbarme en la misma camilla ginecológica del análisis. Todo era muy familiar y cuando digo familiar, no me refiero a que ya conocía aquella camilla, digo familiar en el sentido más textual de la palabra: la enfermera de la médico de mujeres era... ¡mi madre! Vamos, que más familiar imposible.

Y allí estábamos las tres, yo en una postura un tanto peculiar y mi madre y su amiga trasteando por mi anatomía.

Después de la citología -indolora-, la médico de mujeres cogió una cosa un poco rara para ver mi útero.

Y entonces descubrí algo de mí que no sabía:

¡ME ENCANTA MI ÚTERO!

En serio, sé que todos los úteros pueden parecer iguales, pero yo veía al mío en ese monitor y pensaba: ¡si es que está precioso! Yo creo que me gusta tanto porque es "normal", no como el de mi madre, jajaja, que es bicorne y cada vez que se quedaba embarazada se quedaba de dos, y sólo sobrevivía el más fuerte, ¡toma ya, embrión! ¡Que te gané la partida!

Yo no quería tener un útero bicorne porque no iba a consentir que mis embriones peleasen dentro de mi cuerpo. Además, me daría mucha pena el embrión que perdiese, y creo que miraría al hijo vencedor con un poco de resentimiento... y además le bajaría la paga, y le castigaría sin salir y nunca tendría una Playstation y... ¡paraaaa!

Por la tarde fuimos al dentista. Creía que me ahogaba con media boca ocupada por una pasta asquerosa para hacerme el molde, pero no, cuando realmente me ahogué fue cuando me enteré del precio de mi féRula. Para asimilarlo, me fui con mi madre a comprar zapatos. Somos así.

Después los cuatro miembros de la familia fuimos a tomar unas cervezas y muchos cacahuetes, demasiados. Hasta el punto de sentir vergüenza por pedir más, hasta el extremo de que mi hermana hiciera una foto a la mesa para colgarla en su fotolog.

Y cuando volvimos...

¡¡¡FALTABA UN JERBO!!!




Teniendo en cuenta que mi perra corresponde a una raza de perros callejeros llamada "ratoneros", nos asustamos un poco. Después de revisar cada centímetro de la casa, empezamos a perder la esperanza. Hasta que mi padre gritó:

-¡Aquí lo tengo!

Y todos fuimos felices. Sobre todo él, orgulloso de sí mismo por haber resuelto el putadón problema.

Al día siguiente, después de pasar el día con mis amigas de la facultad, regalé los jerbos y sentí envidia de la jaula que tienen. ¡Yo podría vivir allí dentro perfectamente! Lo único que me daría miedo si fuera jerbo, sería ese perro que tienen de metro y medio de alto que merodea por los alrededores de la jaula y pega su hociquito en los barrotes...

Y esto es lo que dieron de sí mis minivacaciones :)

posted by LauraConChocolate @ 16:40   26 comments
jueves 25 de septiembre de 2008
43. Y tus abrazos... son de verdad.
Antes de mostrar mi desorbitada furia, producto de que comprendáis tan bien a persona-con-la-que-vivo y tan mal a una servidora (salvo contadas opiniones que me han apoyado y a cuyos autores llevo en el corazón :p) os quiero contar que he transgredido la ley. Aviso a posibles fuerzas de seguridad que se planteen detenerme: puedo alegar que todo es ficción literaria.

Aclarado este punto, allá vamos:

Contrabando, según la RAE:

2. m. Introducción o exportación de géneros sin pagar los derechos de aduana a que están sometidos legalmente.

3. m. Mercaderías o géneros prohibidos o introducidos fraudulentamente.


Exactamente.

Resulta que mi visita a Valencia tenía otros fines además de las torturas médicas y odontológicas que ya comenté, a saber:

-Ver a mi familia y darles besitos.

-Ver a mis amigos y darles jerbitos
.

La ropa se lleva en la maleta, el libro se lleva en el bolso, pero... ¿dónde se lleva a un par de roedores neonatos? Veamos, solución lógica: los pongo en una cajita, meto la cajita en una bolsa y nadie ve lo que hay dentro. ¿Nadie ve lo que hay dentro? ¡MIERDA! ¡EL DETECTOR DE METALES! ¡El ojo que todo lo ve! ¡El Gran Hermano de Renfe! Noooooooooooooooooooooooooo. SOS SOS SOS SOS.

A ver, tranquila, son bichos enanos. ¿Qué problema puede haber? Seguro que en la web de Renfe pone claramente que se pueden llevar bichos enanos y peluditos, si no Jorge Javier Vázquez no podría subrir nunca al tren... (ups. Qué difícil es desconectar del trabajo)

Entro en la web de Renfe, maravillosa página donde puedes acabar sin billetes de tren y con menos dinero en tu cuenta corriente. Surrealista, pero cierto. Empiezo a leer...

¿¡¡¡Qué????! ¿Que se pueden animales de menos de 6kg siempre que paguen el 50% del importe del billete? ¿Nos hemos vuelto locos? ¿Cómo voy a pagar por llevar un bicho que cabe en un bolsillo?

¡EUREKA! ¡CABE EN UN BOLSILLO!

Eso es, queridos, lo que estáis pensando es lo que es. Yo, que ni siquiera cruzo un semáforo en rojo, que no he robado ni un chicle, que no puedo ser impuntual, yo, que jamás he escrito mi nombre en el ascensor con las llaves, que nunca me he colado en el autobús (los de Roma no cuentan, ¿verdad?), que si me devuelven de más en cualquier sitio lo digo, que separo el cartón, el vidrio, y la basura orgánica, que me ducho antes de entrar en la piscina municipal, yo, que cedo el asiento en el metro, que contraté Internet porque me sabía mal robarle la señal al vecino, que he colaborado con ONG's, que me enfadaba cuando mis padres decían que tenía menos edad de la que tenía para colarme gratis en el Expojove, yo que he sido siempre cívica, legal y obediente, yo que jamás he quebrantado la ley...

... y allí estaba, con mi sonrisa de niña buena que no ha roto un plato y con los jerbos escondidos debajo de la falda hasta que pasé el control de equipajes. Prefiero no concretar más. Gracias por comprenderlo.

Tenía claro que si mis jerbos iban a pagar el 50% del precio de un billete en clase turista en el Alaris, se merecían, como mínimo, unos auriculares para ver la película y la prensa del día. Y como no creo que les hicieran mucha falta, opté por la solución más lógica: colarlos.

Actualmente, se encuentran perfectamente acomodados en un mini acuario que tenía por casa. A lo mejor me odian por tanto trasiego, pero ellos no saben lo que cuesta ganarse el sueldo, ¡cómo para desperdiciarlo de esta manera!

Una pregunta... ¿hubiérais hecho lo mismo? :)

Y AHORA LA RIÑA: persona-con-la-que-vivo es feliz por el éxito que ha tenido el reconocimiento hacia su manía. ¡Pero a mí me tenéis contenta! Esperaba un poco más de apoyo, pero un trato es un trato y cumpliré la promesa: veré las películas de pie para no quedarme frita. No le veo otra solución.

Y ahora tengo que descansar... no sólo porque mi madre me ha metido un relajante muscular entre pecho y espalda que me tiene grogui para aliviar mi dolor de cabeza y mi subida de tensión, no. También porque mañana viernes es el día del triplete... ANÁLISIS, MÉDICO DE MUJERES Y MÉDICO DE DIENTES.

¿Qué hice mal en mi otra vida? ...
posted by LauraConChocolate @ 18:30   28 comments
domingo 21 de septiembre de 2008
42. Cómo se puede ser tan cuerdo y estar tan loco por tus huesos...
Cuando creé mi blog allá por la época de Atapuerca, pensaba que yo era la persona más maniática sobre la faz de la tierra. Pero cuando conocí a persona-con-la-que-vivo descubrí que había encontrado a un digno competidor por ese título.

La convivencia entre dos personas maniáticas es totalmente posible, porque somos maniáticos, sí, pero ante todo somos comprensivos, tolerantes y muy respetuosos, toma ya. Entendemos, aceptamos, e incluso nos divierten, todas las manías del otro... bueno, todas... excepto una.

¡PERO ES QUE LA SUYA NO HAY QUIEN LA ENTIENDA! ¡La mía sí, la mía sí, la mía sí!

Así que he decidido someterlo a una votación popular y objetiva, y aquí es donde entráis vosotros. Si la mayoría de vosotros considera que su manía es aceptable, la integraré en nuestras rutinas cotidianas con júbilo y alegría. Si otra o la misma mayoría de vosotros considera que mi manía es aceptable, persona-con-la-que-vivo tendrá que adaptarla a sus costumbres de aquí en adelante. Si consideráis que las dos lo son, respetaremos las dos. Y si ninguna os parece razonable... bueno, entonces cambiaré de lectores :p

Allá vamos:

1. SU MANÍA INCOMPRENSIBLE: a mí me daban dos.

Érase una vez una persona que no puede tener una botella de aceite. Ni un champú, ni un desodorante, ni un tambor de detergente, ni una botella de suavizante.

Y no puede porque... ¡Necesita tener 2! ¡De cada! Vamos, que parece que vivimos en un refugio nuclear.


Sin embargo, para persona-con-la-que-vivo es simplemente el llamado "fenómeno repuesto". Hay que estar prevenidos por si un día se acaba, por ejemplo, el aceite. No podemos dejarlo a nuestra suerte. Necesitamos tener un plan de emergencia: una, o a veces dos botellas más, que impidan que un día no podamos aliñar la ensalada. Eso sería el fin. El fin de los fines. Tragedia.

(Uy, me parece que no estoy siendo objetiva, estoy frivolizando su manía y luego de la mía hablaré como si fuera totalmente normal y eso no es legal, no, no, no)

Yo le he explicado que esto tiene dos problemas: perdemos espacio y perdemos dinero.

a) Perdemos espacio porque en un piso de 43 metros en el que vivimos él, yo, dos peces, ocho jerbos -una de ellas embarazada- y más de una docena de plantas, tener tres de todo es... ¿imposible? A lo que puede contestarme: más espacio perdemos con "tus cosas" y no le faltaría razón, no, no.

b) Perdemos dinero porque cuando algún día dejemos de existir -siento ser fatalista- dejaremos una herencia de varios pisos y chalets de lujo en propiedad -hasta aquí bien- y dejaremos dos unidades de cada producto alimenticio e higiénico ¡QUE NO HABREMOS CONSUMIDO!

2. MI MANÍA INCOMPRENSIBLE: el sofá, mi gran amigo.

Érase una vez una persona que tiene dos grandes pasiones: ver buenas películas y dormir. Así que pensó... ¿qué mejor que conjugarlas?

Entonces se sienta en el sofá, se pone el dividí en cuestión y... ZZzzzZZZZzzzZZZ.


Cuando termina, persona-con-la-que-vivo, que ha visto la peli conmigo (si aceptamos como verla el hecho de dormir con ella de fondo), me pregunta:

-¿Te ha gustado?
-Claro, mucho. Ehhhh, ¿me la cuentas? ¿Qué ha pasado después de salir el título?


En ese momento persona con la que vivo empieza a quejarse en plan "lo sabía, lo sabía, cuando no comentas nada es que estás frita". Y luego añade que:

a) No puede entender que me duerma viendo una peli que estaba deseando ver.

b) Si se ha quedado a ver la película es porque le apetecía verla conmigo.

c) Si estoy dormida, no estoy viendo la peli, y por tanto, no estamos haciendo algo juntos, así que debería avisarle de que voy a dormirme para que él pueda irse a hacer otras cosas

CONCLUSIONES:

Su manía es tener un repuesto de todo y mi manía es dormirme cuando veo una peli, sea la hora que sea.

And the question is...

Del 1 al 10, siendo 1 incomprensible y 10 totalmente lógica, votad ambas manías. Razonad la respuesta. No copiéis al compañero. Escribid con buena letra. ¡Y tonto el último!

posted by LauraConChocolate @ 11:51   30 comments
domingo 14 de septiembre de 2008
41. Si voy contigo de la mano en este viaje, no tengo miedo...

Después de mucho valorarlo, he llegado a una conclusión:

Soy masoca.

Y ya está, no hay remedio, no es un comportamiento que pueda corregir. He nacido así y así seguiré, nunca cambiaréééé (léase entonando la famosa canción de Alaska)

Seguro que para mis papis, mi comportamiento no se traduce en masoquismo, sino en la prueba evidente de que he alcanzado, por fin, un estado de madurez. Pero como dirían en los telefilms de las sobremesas, si he tomado la decisión correcta... ¿¡por qué me siento tan mal?! (broma interna de guionista, lo siento :p)

ME EXPLICO...

A causa de mi renovación en archiconocida-productora-de-televisión (¡yupi, yupi, yupi!) he sido obsequiada con DOS días de vacaciones. Puede parecer una minucia teniendo en cuenta que me corresponden QUINCE, pero lo cierto es que a mí me parece un "chollo", sobre todo después de haber estado todo el verano trabajando, sin darme cuenta de si fuera de estas paredes era festivo o laborable, porque dentro siempre es laborable (eh, y esto también me parece otro chollo, que en televisión, trabajar de lunes a viernes y tener libres TODOS los fines de semana, es otro regalo)

Podría haber decidido hacer millones de cosas durante esos dos días, que sumados al finde, son cuatro días, podría...

-Haberme ido a recorrer mundo, a conocer países, ciudades, pueblos, costumbres, gastronomías.

-Haberme puesto a comprar cosas como loca, ropa, maquillaje, zapatos, relojes...

-Haberme dedicado al retiro espiritual, a meditar, a relajarme.

Pero en lugar de todo eso, he decidido morir. ¡Hay que ser masoca!

Resulta que no se me ha ocurrido otra cosa que...

a) Pedirle a mi padre que me pida cita en el dentista, para que me torturen metiéndome no sé qué para hacerme no sé qué molde para evitar que haga ese no sé qué que hago por las noches con los dientes.

b) Pedirle a mi madre que me pida cita en el "médico de mujeres".

c) Pedirle a mi madre que me pida cita para sacarme sangre, cuando ya sabéis lo que supone para mí un análisis de sangre -en mi trabajo se creen que oculto algún vicio inconfesable porque me niego a hacerme los reconocimientos médicos de la empresa... pues sí, ¡¡¡oculto un miedo irracional a las agujas!!!-


En fin, tenemos tres opciones... ¿cuál habré elegido para mis dos días de vacaciones?

¡¡¡LAS TRES!!!! ¿Pero por quéééé? ¿En qué momento perdí la cordura?

Así que nada, Valencia, espérame, que voy unos días... a fenecer en ti, igual que nací.

Instantánea tomada en Burgos en una escapada de fin de semana. Momento curioso cuando persona-con-la-que-vivo y yo nos sentamos en un banco de la plaza Mayor con un paquete de patatas y antes de abrirlo, se acercó gritando una niña a la que evidentemente no conocíamos:

-Pataaaaaaaaaaaaaaaaataaaaaaaaaaaaaaaaaas.

Y así pasamos el rato, compartiendo el paquete entre los tres.

PD. Susana, gracias por tus comentarios y por tus informaciones, lo tendré en cuenta ;-)

... espero que ahora ya nadie pueda decir que le dan grima, jajaja.

posted by LauraConChocolate @ 15:22   28 comments
domingo 31 de agosto de 2008
40. Cosas que hacen que la vida valga la pena, como las películas de amor.
Actualización fotográfica:
Pongo esta tierna estampa para que dejéis de decir que las crías de jerbo son feúchas, jaja. Así es un jerbo con una semanita. Sus papis se han enfadado conmigo por cogerla, pero ha sido por una buena causa. Las seis están estupendamente y la mayoría ya tienen hogar de acogida ;-) Buen finde, yo estaré celebrando que me han renovado el contrato, ya os contaré :-)


Antes de ir a dormir, persona-con-la-que-vivo y yo hacemos un "tour" por la casa para comprobar que todos nuestros seres vivos (plantas, peces, jerbos) están felices y contentos y desearles buenas noches. No nos entienden ni nos contestan, pero tranquilos, no nos sentimos ofendidos.



Pero el otro día...


- Persona-con-la-que-vivo, esta jerba está muy gorda. Creo que compartir con ella tus sándwiches de queso no es buena idea...
- ¡No te metas con mi jerba! Está guapísima, ¿a que sí Icarita, a que eres muy bonita tú? ¿Quién se va a comer un trozo de queso ahora mismo, quién, eh, quién?

- ...




Bien. Cuando tu jerba está gorda, sólo puede significar una cosa:





Ups... vaya, entonces dos, porque también puede significar esto:



... nacerá, de tu cuerpo nacerá, cuando pueda abrir los ojos, te verá...


Efectivamente. Estos son nuestros nuevos inquilinos, cariñosamente conocidos como "gusanitos". Falta uno que estaba escondido en el momento de la foto -nos ha salido timidín- pero son 6. ¡¡¡SEIS BICHOS ENANOS Y LLORONES!!!

Después del parto, el macho volvió a fecundar a la hembra (lo sé, un comportamiento muy poco caballeroso, todos esperábamos que le llevara un gran ramo de rosas) así que persona-con-la-que-vivo y yo hemos abierto un gabinete de crisis y estamos buscando posibles opciones. De momento, gana puntos la de:

"Dejar nuestros respectivos trabajos y dedicarnos a criar cientos y cientos de jerbos. Venderlos o no según el cariño que les cojamos".

En fin... la verdad es que esta experiencia está siendo muy tierna y divertida, resulta emocionante ver a los papis cuidar tanto de sus hijitos.

- ¿El macho les puede dar de mamar?, preguntó persona-con-la-que-vivo.


Ay, cuántas cosas sobre la madre naturaleza va a aprender con esta experiencia...

posted by LauraConChocolate @ 11:00   34 comments
domingo 24 de agosto de 2008
39. Porque voy a salir esta noche contigo...
Tabarca es una preciosa isla del Mar Mediterráneo situada a 20 kilómetros de Alicante, siendo la más grande de la Comunidad Valencia y la única habitada.




Pero si además digo que es el lugar donde, por primera vez, persona-con-la-que-vivo y familia-que-me-parió compartieron unas cuantas horas y un estupendo arroz a banda, seguro que os resulta muuuucho más interesante.

Yo tenía la absoluta certeza de que el encuentro iba a resultar un éxito, porque mi familia es genial y estupenda, y persona-con-la-que-vivo es genial y estupendo, y yo... bueno, yo no me callo ni debajo del agua.

Y a punto estuve de demostrarlo. Porque cuando mis padres llegaron a Alicante, ciudad en la que persona-con-la-que-vivo y yo estábamos disfrutando de un finde de playa y relax (a falta de vacaciones, buenos son los findes) los cinco cogimos un barco rumbo a la isla.

Yo iba de valiente:
-Persona-con-la-que-vivo, espero que no montes el numerito como cuando ves insectos voladores en la cocina. Que yo comprendo tus fobias, pero a mis padres y a mi hermana tienes que demostrarles que eres alguien muy osado, capaz de protegerme en cualquier situación.

Dos horas después, persona-con-la-que-vivo estaba como Pedro por su casa en el barco, paseándose por todas las instalaciones y haciendo fotos al infinito y más allá. Al mismo tiempo, yo estaba fuertemente agarrada a una barra, gritando como una posesa y provocando las atónitas miradas de todos los pasajeros:
-Tranquilo, cariño, es sólo una señora loca, -decían los padres a sus retoños.

¡¡¡PERO ES QUE EL BARCO SE MOVÍA MUUUCHO!!! ¿A qué sí, papá, a que no estoy loca, a que pillamos fuerte marejada? Sólo trataba de conservar mi vida, de verdad.

Mi padre bebía zumos y comía rosquilletas y mi madre concentraba todas sus energías en no marearse, pero persona-con-la-que-vivo estuvo a punto de impedir que lo consiguiera.

Y es que cuando persona-con-la-que-vivo se fue al baño, mi madre se alarmó:
-Laura, se ha ido a vomitar, ¿verdad? ¿Se encuentra mal, a que sí? ¡Uf! Pobrecillo, de pensar que le ha entrado angustia, me está entrando a mí también.
-¡Qué va, mamá! Si se ha ido a hacer "pipí", ¿no ves que está tan tranquilo? ¿¡Pero cómo es capaz de mear en este barco de los horrores?!


Sólo cuando persona-con-la-que-vivo volvió y confirmó que no estaba vomitando, mi madre recuperó el color de su piel.

Mi hermana permanecía ajena a todo esto, ella estaba demasiado concentrada en sacar medio cuerpo fuera del barco para conseguir la mejor fotografía.

Cuando llegamos a la isla, tuve ganas de besar el suelo, pero me limité a preguntar si podríamos volver a Alicante en taxi, aunque nadie me hacía caso. Mi padre estaba demasiado ocupado recorriendo la isla para elegir un sitio donde comer y Cristina se metía en todas las tiendas de souvenirs para ver si tenían estrellas de mar disecadas y hacer su alegato en favor de los derechos de los seres vivos.
-¿Una estrella de mar es un ser vivo?, pregunté ignorante.
-Pues claro, dijo mi hermana, cinco años más joven pero mucho más inteligente.

Comimos un estupendo arroz a banda, recordando anecdótas de la infancia donde yo no salía demasiado bien parada. Incidieron sobre todo en mi torpeza, y justo en ese momento, NO SÉ CÓMO Y SIN QUERER, tiré por los aires el helado de limón que me estaba tomando. ¿Torpe? ¿Quién dijo torpe?

Entonces, mi padre le confesó algo a persona-con-la-que-vivo:
-Yo la verdad es que estoy un poco celoso, porque desde que mi hija vive contigo, sales más en su blog que yo. Intento hacer méritos para que me saque, pero aunque sólo sea por una cuestión de distancia, tú lo tienes mucho más fácil.

Ayyy. Son como niños.

Después de comer, fuimos a mojarnos los pies a una cala llena de rocas, donde era muy difícil mantener el equilibrio porque las piedras se te incrustaban en la piel. Cuando mi padre vio que la ágil Cristina conseguía saltar de roca en roca cual gaviota, empezó a tirarle piedras para que se cayera.

Me asusté pensando cómo le iba a explicar a persona-con-la-que-vivo un comportamiento así, me lo imaginaba tirándose al mar y nadando hacia la costa, en plan "¡¡¡no quiero pasar ni un minuto más con esta familia!!!". Pero no, él contemplaba divertido el espectáculo, sentado con mi madre en una roca, y grabando un vídeo del peculiar momento, supongo que para volver a verlo cuando quiera saber de dónde viene esa parte de locura que tengo y no puedo disimular.

El viaje de vuelta fue mucho más relajado. Cris y persona-con-la-que-vivo se quedaron dormidos a los cinco minutos, pero a pierna suelta, y yo no tuve que agarrarme a ninguna barra. Me bastó con sujetarme a la silla con mis cuatro extremidades.

posted by LauraConChocolate @ 19:00   29 comments
¿Qué puedes hacer cuando eres una maniática crónica y tu vida da un giro de 180º? ¿Volverte loca? Bah, ya lo estaba de antes. ¿Darte cabezazos contra la pared? No, estropearía mi rubia melena. ¿¿¿Entonces??? ¡CAMBIAR TAMBIÉN DE BLOG! :)
Me he traído a las niñas :)

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