(Tercer) Diario de una joven maniática

viernes, 22 de febrero de 2008
21. Cada momento vivido, cada maleta cerrada, cada uno de mis amigos, me esperan en la antesala, al pie de cualquier camino...
Me encuentro aporreando las teclas de mi portátil, inmersa en un documento Word y concentrada en los tres personajes que aparecen en la escena que tengo que dialogar (tranquilos, esto no se va a emitir... todavía)

De repente, veo que persona-con-la-que-vivo se pega a una esquina de la pared del salón, y se pone a hablar.

-¿Qué... ha... qué haces?
-¿Sa-bes queee si haa-bloo aa-sí el vooo-lu-men deee mi voooz se ex-paaan-de?


Vuelvo la vista a mi Word, atónita por lo que he presenciado, pero centrando toda mi energía en mi trabajo: tengo que terminarlo ya, vamos Laura, que no huela tu miedo, tú a lo tuyo.

-Rrrrrrrrrrrrrrrrrrr, Rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr, Rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.
-Eh... ¿te... te encuentras... bien?
-Sí, sí, es que si hago esto, el punto de impacto de mi voz será mayor.
-Ah...

No le mires, no le mires, ¡¡¡no le mireeees!!! Venga, el diálogo, tengo que seguir. ¿Qué dice ahora la chica?

-Ahoratengoqueponermeahablardeprisa...

Ni caso, Laura, sólo quiere llamar tu atención...

-Holaaaaaaaaaaaaa, Lauraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, dice mientras mueve los brazos como si estuviera nadando.

Ay, este está fatal, pobrecito. ¿El número de emergencias de Madrid será el mismo que en Valencia?

-Y si hablo así, dice sentado al borde de la silla, la voz se me escapará de la boca.
-Ajá...


Voy a marcar... uno, uno, dos...

-Sin embargo si pongo la cabeza entre las piernas, aumenta la proyección del sonido.
-Ah... muy útil para reuniones, ¿no?


Bueno, venga, deja el teléfono y sigue a lo tuyo, ya entenderás algún día de qué va este juego...

-A mí lo que me gusta comer son sobre todo patatas fritas y la paella de los domingos.
-¿Perdón?
-Schuuu, calla, voy a por una cosa que necesito.
-¿?


Mamáááááááá.

De repente, veo que aparece con la cabeza dentro del cubo de fregar, afortunadamente sin agua.

-¿Estás... estás haciendo algo?
-Sí, estoy buscando mi resonancia. Holaaaa, holaholaholaaaa.
-¿Tu resonancia está ahí, en nuestro cubo de fregar?


Saca la cabeza. No puedo dejar de mirarle, atónita.

-Después del ejercicio con mi cabeza metida en el cubo, dice grabándose con el móvil, noto que hablo más fuerte.
-¿Y no me notas a mí preocupada? ¿¿¿QUÉ ES TODO ESTO??? ¡Tengo derecho a saberlo!
- ¡¡¡Schuuu, calla!!! Que estoy con mi curso online de Oratoria.

¡¡¡Ufffffff!!!




Bien, solucionado el enigma, no hace falta que haga las maletas y salga corriendo cual AVE (no digo pájaro, digo AVE, Alta Velocidad Española)

-Jajajaja, jajajajajaja, jajajajajaja.
-¿De qué te ríes ahora? ¿Tan gracioso es tu curso? ¿Hay una webcam y puedes ver a tus compañeros haciendo las mismas gilipolleces que tú?
-Jajajajaja, no, es que viene una lista de personalidades, ¡la tuya sale!
-Andaaaa, ¡qué guay, leémela, leémela!
-Neuroticismo: personas inestables emocionalmente, hipocondríacas, preocupadas, tienden a presentar estados emocionales de estrés, baja tolerancia a la frustración, nerviosismo e inseguridad. Su estado de ánimo puede variar de forma brusca y su comportamiento tiende a ser impulsivo.

-Ah... oye, ¿tú no te podías haber apuntado a un curso de poesía del siglo del XVIII?

Aunque la verdad es que es muy gracioso verle hacer sus ejercicios... eso sí, algo me dice que cuando se pone a grabarlos, preferiría que yo no estuviera en casa...

-"Después de todo, todo ha sido nada, a pesar de que un día lo fue todo. Después de nada o después de todo, supe que todo no era más que nada..." y un trabalenguas así de siete párrafos.

-¡¡¡Muy bien!!!, exclamo yo cuando termina.

-Grrrrrrrrrrr, que tu "¡¡¡muy bien!!! se ha grabado también.

-Ay, pues mejor, así la profesora online verá que tienes apoyo moral en casa, ¿no?

posted by LauraConChocolate @ 10:30   35 comments
miércoles, 13 de febrero de 2008
20. No te vayas lejos, que lejos es muy lejos para mí.
Cuando yo era una adolescente cruel (y con granos) martirizaba a mi hermana de muchas maneras (lo siento, Cristi...), pero sólo recuerdo una, así que las otras no serían tan graves. Sucedió cuando ella se convirtió en una Harry Pottermaníaca y coleccionaba pósters, muñecos, libros...

Oh, sí, los libros eran sin duda lo que más le gustaba. Cómo saboreaba cada página, cómo intentaba leerlo despacio para no terminárselo en dos días.

Un día cometió el error de dejar el tocholibro en cuestión encima de la mesa del comedor, a mi alcance, ji ji ji. Yo lo cogí, leí la última página, cerré el libro y levanté la vista. Mi hermana estaba allí, mirándome asustada, muy asustada, y con un hilillo de voz, pronunció:

-Teta... no me lo digas... hago todo lo que tú quieras, de verdad, pero no me lo digas.

¡Ajá! Mi método había dado resultado. Durante los días siguientes inventé cualquier tipo de final posible para fastidiarla porque ni siquiera recordaba lo que había leído y porque yo ya tenía muy arraigado dentro de mí esto de la creatividad, jaja, pero llegó el inevitable día en que mi hermana dijo "¡¡¡ya me lo he terminado, a ver cómo me chantajeas ahora!!!".

Pues bien... la vida me está castigando por este pasado sádico...

Que persona-con-la-que-vivo me desvele el final de todos y cada uno de los libros que me deja, con comentarios al estilo, "¿y ya has llegado a cuando ella muere?" o "qué fuerte cuando descubres que todo es un sueño, ¿eh?", vale, lo tomaré como un descuido involuntario.

Pero lo que me está haciendo ahora es con premeditación y alevosía, lo sé, porque yo le conté lo que le hice a mi hermana con el libro de Harry Potter y él está vengando su desdicha ocho años después: me engancha a una fantástica serie estadounidense (no pienso decir el nombre que os veo venir, me vais a desvelar todos los misterios) de la cual él ya ha visto todos los capítulos que se han emitido en Estados Unidos hasta el momento, y se pone a ver conmigo la primera temporada. La cosa es tal que así:

Ejemplo ficticio:

Secuencia 01. Barranco. Exterior/ Día.

FULANITO está subido en un árbol intentando coger un plátano. Resbala y cae al suelo. Sangra mucho. Grita pidiendo auxilio.

Bien, si esta es la secuencia uno y son veintipico, y si en la isla hay un médico (mierda, ya se me ha escapado qué serie es), pues yo mantengo la esperanza de que este pobre chico sobreviva, y pienso que voy a pasarme cuarenta minutos en tensión, viendo cómo poco a poco va recuperando las partes del cuerpo que se le han quedado desperdigadas por el barranco (ay, es que para mí el médico es un héroe, qué vamos a hacerle, él puede con esto y con más).

Pues de repente, tal cual Fulanito se estampa contra el suelo, persona-con-la-que-vivo grita sobresaltado:

-¡JODER! ¡Es verdad, se me había olvidado cómo moría este!


Pero en fin, reconozco que a veces la culpa es mía. Porque aunque le dijera a persona-con-la-que-vivo que podemos hablar de cualquier cosa menos de esta serie, a veces me surgen dudas trascendentales y pregunto...

-Oye, ¿y qué pasará cuando a las chicas les venga la regla? Qué incómodo, ¿no? ¿Tendrán compresas o tendrán que ponerse hojas de bambú?

Y en vez de tomarme por chalada como haría cualquiera, él añade:
-O quizás haya alguna que no tenga la regla...
-¡¡¡Bien!!! ¡Gracias por decirme que alguna muere!
-Perdona, no sé en Valencia, pero aquí en Madriz que no te venga la regla significa que estás embarazada...
-¡¡¡Ah!!! Ahora ya lo has arreglado... ¡¡¡eres perverso!!!
Pero si no te he dicho que la que se queda embarazada es...!
-¡¡¡NOOOOOOOOOOOO, CALLAAAAAAAAAAA!!! VETEEEEEEEEEEEEEEEE, ¡¡¡VETE DE AQUÍ Y NO VUELVAS HASTA QUE NO HAYA VISTO LOS CUARENTA CAPÍTULOS QUE ME QUEDAN!!! Estoy pagando por lo que le hice a Cris, ¿verdad? ¡Cris, perdónameeee!


Así que he decidido que me voy a vengar y voy a saltarme todos los contratos de confidencialidad que debería cumplir. Porque en archiconocida-productora-de-televisión hay muchas cosas, como máquinas de café, plantas, cuadros enormes y ORDENADORES. Y en esos ordenadores hay guiones. Por lo tanto, que yo vuelva a casa con los de su serie española favorita sin que esto sea un delito, es cuestión de semanas, ji, ji, ji. Ay, me siento como cuando era una cruel adolescente (pero ahora sin granos :p)
posted by LauraConChocolate @ 10:33   35 comments
domingo, 3 de febrero de 2008
19. Bajando por tu blusa se escribe esta canción...
La familia, ese extraño grupo social que te toca por defecto al nacer:

1. LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA.

Persona-con-la-que-vivo y yo estamos viendo un programa de tv (que no puedo decir porque es de la competencia... pero se llama Tienes Talento y lo emiten en Cuatro los lunes por la noche :p) cuando de repente la cámara realiza un espectacular movimiento (conocido como "cabeza caliente", que se noten los estudios, jeje) y enfoca al público:
-Eh, ¡¡¡esa es tu hermana, es Cristina, es ella!!!, dice persona-con-la-que-vivo.
-Errrmmm... no te voy a negar que no me lo ha parecido, pero... primero, ¿vas a reconocer tú antes a mi hermana que yo? No dudo de tu memoria, pero tú conoces a mi hermana de verla en un par de fotos de móvil con mala calidad, ejem, ejem. Además, ¿qué te crees, que si mi hermana va de público a un programa no me lo hubiesen contado? Que aunque nos separen 350km de A-3, mi familia y yo estamos muy comunicados, eh, eh, eh.

Al día siguiente, como quien no quiere la cosa, dejándolo caer, le digo a mi padre:
-Oye, anoche vimos en la tele a una chica muy parecida a Cristina y...
-No, no, ¡¡¡era tu hermana!!! ¡Sí que era Cristina!

Muy bonito, familia, muy bonito. ¿Por qué este trato discriminatorio entre dos hermanas de la misma sangre? ¿Por qué Cris va a la tele y yo tengo que enterarme por casualidad, y si soy yo quien va a la tele, escribís a los presentadores del programa en cuestión para que me den alguna sorpresa en directo? ¡NO ES JUSTO! (aunque no sé qué me preocupa más, esto o no reconocer a mi hermana antes que persona-con-la-que-vivo. Entre eso y la vez aquella que me confundí de finca, ya me veo con una libretita en la que alguien tendrá que anotarme: "No, Lauraaaa, tú no trabajas en ese edificio, sigue andando... No, Lauraaaaa, ese no es tu padre, sigue andando...")

2. POR LA BOCA MUERE EL PEZ.

Me pasé la útima semana pronunciando la siguiente frase:
No me hagas reír que me duele la espalda!
Y, efectivamente, me dolía.
Opción 1: llamar a mi mamá, que siempre acierta con el diagnóstico y el tratamiento (la única ventaja de que trabaje en un hospital, el resto son todo inconvenientes: por ejemplo, en los análisis de sangre no tienes que hacer cola. ¡No me miréis así, claro que esto es un inconveniente! ¡Yo necesito mi tiempo de mentalización y ver cómo salen personitas de las salas de extracciones caminando por su propio pie, eso alivia, me hace pensar que yo también seré capaz!)
Opción 2: recurrir a los grandes clásicos, como Aspirina o Ibuprofeno y dejar que el paso del tiempo, el sofá y la mantita, hagan el resto.

Y eso hice, más que nada por no preocuparles, que yo sé que la distancia magnifica los sentimientos y lo que allí es un dolor de cabeza, a 350km puede parecerles una tragedia.

Pero como soy débil y no puedo callarme nada ya había pasado tiempo suficiente, le conté a mi mami que había estado con dolor de espalda pero que ya me encontrababa bien, que no se preocupara, que no le diera vueltas, que se olvidara, que ya estaba bien (yo ahí, redundando).

A la mañana siguiente, email de mi padre, más o menos tal que así:
-¡¡¡Laura, por favor!!! ¡¡¡DIME CUÁNTO ANTES QUE ESTÁS BIEN, QUE YO CON ESTA PREOCUPACIÓN ENCIMA NO PUEDO NI ESTUDIAR!!!

Papá, papá, por cierto, que se me acaba de ocurrir: si en algún examen puntúas por debajo de lo que consideras que mereces, dado tu esfuerzo, el punto fuerte de tu argumentación en los escritos que sueles preparar en estos casos, puede ser "Señor catedrático, debido a la inmensa preocupación que me ha causado la noticia del dolor de espalda de mi hija mayor, la cual vive fuera y por tanto no he podido atender como hubiese deseado, mi concentración en el estudio de este examen se ha visto resentida y...".

Qué, mola, ¿eh? :)

3. QUIEN BIEN TE QUIERE, TE HARÁ COLGAR.

Tanto el día de Nochebuena, como el día de Reyes, mi abuela me repetía sin cesar el siguiente, a mi parecer, reproche:
-Póh yo no te llamo, porque como me dijistéh que me llamabáh tú, que a ti te salía gratíh... Póh por eso no te llamo.

Por otro lado, tenía a mi madre diciéndome:
-Laura, llama a tus abuelos siempre que puedas, que eso les hace mucha ilusión.

Abuela insistiendo + madre insistiendo = Laura llama a los abuelos.

Hola, abuela!
-Ayyyy, ¡¡¡hola!!! Aquí toy, haciendo unóh macarronéh pa tu primo, que viene hoy a coméh. Mira, te vi a decíh cómo loh hago. (5 minutos explicándome la receta...)
-Ah... mmm, qué ricos, pude añadir.
Suena un timbre.
-¡¡¡Ay, can llamao a la puerta!!!
Clonc.
-¿Hola, hola? ¿Abuela? ¿Estás ahí? Que aún no te he contado nada... que todavía no me has preguntado cuándo voy a salir en la tele entrevistando a la Pantoja. ¿¿¿Abuela???
-Pipipipipiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

¿¿¿Qué??? ¿Desde cuando que alguien llame al timbre es un motivo para que una abuela cuelgue a su nieta?

P.D- AH, RESPECTO A LOS ÁNIMOS DEL POST ANTERIOR...



posted by LauraConChocolate @ 17:55   27 comments
¿Qué puedes hacer cuando eres una maniática crónica y tu vida da un giro de 180º? ¿Volverte loca? Bah, ya lo estaba de antes. ¿Darte cabezazos contra la pared? No, estropearía mi rubia melena. ¿¿¿Entonces??? ¡CAMBIAR TAMBIÉN DE BLOG! :)
Me he traído a las niñas :)

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